Hidan no Aria Volumen 15 – Capítulo 3

Tercera Bala: Masquerade – Baile de Máscaras

Cuando me desperté por la voz del anunciador quince minutos antes del aterrizaje y ver afuera a través de la ventana… bajo mis ojos se extendía la vista de una pequeña ciudad rural, dividida por una calle parecida a un rompecabezas.

 

Ya estamos volando sobre Francia, y lo que veo ahora es la misma Francia. Cuanto más nos íbamos acercando al suelo, mejor podía ver la tierra de color naranja. Puede que sea porque la ciudad está llena de pavimento rojo.

Y así, finalmente a las tres de la tarde en horario CET, el vuelo JAL405 llegó al aeropuerto de Charles de Gaulle. Al salir del interior de la fría máquina, un aroma agridulce me recibió. Es como el aroma del árbol de olivas. Seguramente éste es el aroma de estas tierras.

Luego de pasar por migración, recibí el sello de Francia en mi pasaporte. Atravesé la puerta con el nombre de “Arrival Gate”, me dirigí hacia un anuncio que mostraba la pintura de Los Jugadores de Cartas de Cezanne y luego me reuní nuevamente con las miembros de Constelación frente a ella.

“Para esta Quinta Carabana[1] quisiera que ustedes de una en una o al menos en parejas se separaran y recorrieran estas tierras. Técnicamente vinimos como una clase de nivel más avanzado, por lo que no creo que haya problema. Hagámoslo así: en el grupo de Jeanne estará ella y yo, y nos encargaremos de recorrer París. En el equipo Nakasorachi estará Nakasorachi, Shima y Watson. Ustedes recorrerán Bruselas.”

Y así comencé a hablar lo que había consultado antes con Jeanne y Watson. La estrategia ideada por Jeanne en esta ocasión era…

Primero, alejar a las personas no relacionadas con la guerra del lejano Oriente, es decir, Nakasorachi y Shima, de las primeras líneas de batalla, o sea París. Al mismo tiempo podríamos establecer así un refugio en Bruselas para escapar en caso de que nos encontráramos con miembros de Greneda o más aún si se inicia una batalla. Dado que la capital de Bélgica, Bruselas, queda al norte de París, por ahora sigue estando bajo la influencia de Deen, por lo que es una ciudad segura. Si Watson llega hasta ese lugar y toma un papel defensivo, entonces la escapatoria será perfecta.

Yo, que no cargaba más que un par de prendas en mi mochila, les di un pequeño discurso a las demás miembros de Constelación para que siguieran esos puntos.

“Todas las que asistieron a este nuevo viaje escolar hagan los que les plazca. Si quieren hacer turismo, vayan y tomen fotos, no las obligaré a hacer nada que no quieran. No obstante, si de verdad piensan un poco en su futuro, creo que ya deberían saber muy bien que ahora no tienen mucho tiempo para jugar. De ahora en adelante, en un futuro no tan lejano todo en este mundo se globalizará aún más, y por supuesto el Butei no es una excepción. Puede que muy pronto tengamos que movernos a Europa a realizar algún trabajo. Por eso, si sólo pasan el tiempo haciendo turismo, en una futura misión tengan por seguro que perderán la vida. Cuando uno es invitado a otro país, debe mostrar buenos resultados a como dé lugar, y para eso no importa si es a prueba y error, pero traten de aprender lo más que puedan de este lugar. Después de todo, un viaje escolar es para aprender ese tipo de cosas. ¿Entendieron?”

Como en el manual para inspectores decía algo como esto, sólo lo repetí tal y como lo leí.

“E-Entendido…”

“Por supuesto~”

Nakasorachi contestó mostrando su evidente miedo por tratarse de su primer viaje internacional, mientras que Shima lo hizo con una gran sonrisa que demostraba su inexistente nivel de nerviosismo. Básicamente son las actitudes que uno tomaría al no escuchar nada de lo que dije. Bueno, no esperaba menos de Constelación.

“Tohyama.”

Watson, que llevaba su cabello un poco desarreglado por el largo viaje, se acercó a mí y comenzó a hablar en secreto.

“Como lo habíamos discutido antes, si ocurre algo huyan de inmediato al norte. Desde París puedes cruzar hasta Bruselas rápidamente en un auto o en tren. Luego, si llega a ocurrir algo y perdemos Bruselas, podemos avanzar más al norte hasta Ámsterdam o incluso hasta Londres. Después de todo, el tiempo que nos tomaría recorrerlos es el mismo. Te recomiendo pensar en la distancia entre país y país de Europa como la que hay entre cada prefectura de Japón.”

Watson me explicó su plan de una manera bastante sencilla, no obstante…

“No hables de huir apenas habiendo llegado. Al contrario, aquí deberíamos recuperar España y Alemania.”

Desde el camino aquí al extranjero ya tenía cierta tensión encima, pero ahora repliqué con mucho más entusiasmo.

“Me alegra que alguien como tú se muestre decidido, pero no olvides que confiarse en esta situación es un error. A diferencia de Asia, Europa es una región predominante.”

Luego, sólo para aumentar un poco más mi precaución…

“Jeanne, cuida bien de Tohyama.”

Dijo brevemente y luego comenzó a moverse junto a Nakasorachi y Shima.

Siendo guiado por Jeanne desde el aeropuerto, nos dirigimos a París en del RER[2].

Ya estaba acostumbrado por haber recorrido varios sitios junto a Jeanne en el Keisei Skyliner, pero cuando llegamos al Gare du Nord… me quedé sin palabras. Aunque este lugar era la entrada a París para cientos de turistas, justo ahora se veía tenue, sucia, gris, y con sólo echar un vistazo alrededor encontré a un montón de gente sospechosa. Apoyados en las paredes o en algunos callejones había personas que parecían ser vagabundos y drogadictos, además de guardias de seguridad armados con FAMAS[3] patrullando la zona.

(La salud ciudadana es pésima… ¿Realmente ésta es la famosa “Ciudad de las Flores”, París?”

No puedo decirlo con Jeanne aquí a mi lado, pero sinceramente me siento decepcionado. No obstante, este ambiente oscuro es perfecto para alguien con el apodo de Necra. Además, ya me acostumbré a este tipo de suciedad en Hong Kong, y la mala seguridad no es un patrón nuevo. Sin mencionar que… si es en este lugar, tal vez pueda encontrar un hotel barato. De hecho, se podría decir que este lugar es perfecto para mí.

“Bien, Jeanne, yo iré a buscar un hotel por estos lados.”

Le dije a Jeanne, que de inmediato se detuvo junto a la maleta de ruedas que llevaba arrastrando.

“No hagas gastos innecesarios. Además, ésta no es una buena zona para quedarse. Ven a mi apartamento.”

Viendo que realmente lo decía en serio…

“¿Pero qué dices? Recuerda que eres una mujer.”

“Lo soy, ¿y qué con eso?”

“No, pues, me refiero a…”

Qué problema. Incluso si ambos hablamos en japonés, el entendimiento no está yendo como debería. Sin poder decir nada y rascándome la parte trasera de la cabeza, Jeanne soltó una pequeña risa.

“Jaja, ¿acaso tienes miedo de quedarte solo con una bruja?”

“No realmente. Es más, ya estoy acostumbrado gracias a Shirayuki, pero…”

“Follow me. En esta estación hay muchos ladrones.”

Aun con la conversación sin llegar a una conclusión… Jeanne comenzó a caminar hacia la parada de taxis. Visto eso no me quedó de otra, así que la comencé a seguir. Luego, al subir ambos a un taxi destartalado…

“Galerie des Arcades. 76 Avenue des Champs Elysées, s’il vous plaît.”[4]

Me dejó sin palabra escuchar a Jeanne decirle la dirección al conductor con un acento nativo francés. Aunque aquí en París era aún las cinco de la tarde… el cielo sobre nosotros ya estaba casi completamente oscuro. Si lo pienso bien, era bastante obvio puesto que esta ciudad está incluso a mayor latitud que Sapporo, pero, aun así, gracias al suave viento del oeste el clima no estaba tan frío por ahora.

Cuanto más nos acercábamos al distrito principal de París en el taxi… la ciudad se iba haciendo más brillante y agradable. Comenzaron a aparecer incluso varias tiendas y restaurantes que se veían bastante caros.

(Al igual que Hong Kong, París también tiene una gran diferencia de clases, ¿eh…?)

Me perdí en esos pensamientos y cuando me di cuenta… finalmente había entrado al París que había visto antes en películas. En el camino a lo largo de la carretera pude ver agrupados varios edificios y construcciones hechos de piedra y decorados con esculturas, sin mencionar que todas ellas tenía grupalmente el color blanco de la leche. Cada una de esas construcciones parecía tener su debido valor histórico. No, la verdad es que no sería una exageración decir que cada construcción definitivamente tenía al menos unos cien o doscientos años. Después de todo, a diferencia de Tokio, París es una ciudad que no ha experimentado una guerra o grandes terremotos.

Jeanne le dio otras indicaciones al conductor y luego éste hizo girar el taxi en una esquina.

“Tohyama.”

Delicadamente, Jeanne tomó la manga de mi brazo… Al mirar por la ventana en la dirección que ella estaba señalando con su dedo, vi que en una esquina de la plaza había una magnífica escultura dorada de una mujer caballero. No necesito explicaciones, de hecho; sé muy bien que ésa es la escultura de la heroína francesa Jeanne d’Arc. Luego, al poner una sonrisa amarga y mirar a Jeanne, ella reaccionó con una cara de “hehem”[5]. Simplemente le devolví una sonrisa ante su gran expresión.

“¿Ves cómo no hay rascacielos aquí en París, Tohyama?”

“Cierto… no hay. Lo más alto que parecen llegar son hasta diez pisos.”

“Desde hace mucho tiempo las construcciones de rascacielos están prohibidas por ley, todo para mantener intacto el paisaje de la ciudad.”

“Ya veo. En otras palabras, París desde un principio fue diseña como una ciudad de arte.”

Con razón no puedo dejar de deleitarme con la vista.

“Aunque el único rascacielos es ése de allí.”

Y en la dirección donde señaló Jeanne estaba… la torre Eiffel, brillando de un color dorado, iluminado por unos focos por debajo y por la luz de la luna por encima. A pesar de haberles dado esa lección a todas las chicas del equipo hacía un rato, yo mismo me sentía con ánimos de hacer turismo.

Luego de pasar por la calle principal de París, entramos a la Avenida de los Campos Elíseos. Si esto fuera Tokio, de seguro esta gran calle llena de tiendas lujosas sería Omotesandou. Es brillante, alegre y todos los transeúntes pasan con sonrisas en sus rostros. Pero, al bajarme del taxi y poner pie en la fría tierra… Ciertamente la vista desde la distancia era hermosa, pero el camino y los árboles estaban sucios, e incluso había basura tirada por todas partes. Al ver esto, simplemente se me vino a la mente el alto nivel de limpieza que tiene Japón.

“Sigamos, Tohyama.”

Me dijo Jeanne y luego me guió hasta una galería de piedra, un edificio de la Avenida de los Campos Elíseos del cual no me parecería sorprendente saber que antiguamente se usaba para guardar carruajes y caballos. Al rato estábamos caminando sobre el piso de un azul hermoso con patrones geométricos mientras arrastrábamos nuestro equipaje. En unas de las esquinas, donde se encontraban alineadas unas pequeñas tiendas de antigüedades, zapatos, accesorios y demás, había una puerta con cerradura automática. Al parecer, esta puerta lleva al piso superior, donde deberían de estar los apartamentos. Luego de que Jeanne introdujera una contraseña, caminamos y llegamos a un ascensor con bordes dorados. A diferencia de los de Japón, éste se abría desde la puerta exterior, y al entrar Jeanne seleccionó el que parecía ser su piso, la planta número 3 (aquí la planta baja era la 0, mientras que en Japón sería la 4). Entonces la puerta se cerró y el ascensor comenzó a moverse. Al llegar a la tercera planta… nos pusimos a andar mientras el aroma de las ya mencionadas flores de Europa comenzó a rodearnos.

“Llegamos.”

Al ver que Jeanne sacó de su billetera la llave de la habitación 303B, la cual aparentemente era la suya…

“De verdad, ¿estás segura?”

“No te preocupes, esta habitación del distrito 8 es mi propiedad privada. La casa principal de mi familia está en el distrito 16.”

“No, no me refería a eso en absoluto… Llegados a este punto ya da igual decirlo, pero eso de que un hombre se quede en la casa de una chica donde vive sola es algo, ya sabes…”

“De hecho, es la primera vez que dejo entrar a un hombre a excepción de alguien de mi familia. Pero ¿qué será, qué será?”

…Gssh. Jeanne abrió la puerta. Dado que lo último que dijo no fue japonés, no tengo ni idea de lo que estará tramando… Se me dan muy mal este tipo de cosas, dicho con toda la sinceridad del mundo. Ya he entrado a la habitación de Aria, Reki y Riko antes, pero fue en el dormitorio de chicas, por lo que no me afectó mucho en ese entonces. Pero esta vez estamos en un viaje. No hay otros estudiantes y por supuesto no hace falta decir que tampoco algo como un inspector de dormitorios, sólo nosotros dos juntos bajo el mismo techo. Ésa es la situación actual.

Siento como si me empezara a doler el estómago. Pero, aun así… yo… tengo sueño, tengo mucho sueño. Aunque en París sean aún las seis de la tarde en horario de invierno, justo ahora en Japón serían las dos de la mañana. Es verdad que tomé una pequeña siesta en el avión de camino aquí, pero con este tiempo y zona horaria no creo que pueda soportar estar despierto por mucho más. En Hong Kong estuve a la perfección debido a que sólo era una hora de diferencia, pero aquí en París hay al menos ocho horas.

…No queda de otra. Pasaré una noche aquí. Después de todo, sería complicado ponerme a buscar un hotel ahora mismo, aparte que todos parecen ser caros.

“…Con tu permiso.”

Decidido, entré a la habitación de Jeanne después de ella y luego… L-Lo sabía. Aquí está ese agradable aroma que caracteriza los cuartos de las chicas. Se supone que esta habitación ha estado sin usarse bastante tiempo, pero las feromonas, o aroma o como sea parecen haberse conservado perfectamente. En serio, ¿qué sucede con este olor tan… lleno de vida, refrescante, dulce y femenino? Mis ganas de dormir se desvanecieron en un solo momento. Olía tan bien que sentí miedo, miedo por mi Histeria.

Pichin. Tras encender la luz, Jeanne entró a la sala que tenía una alfombra color índigo con los zapatos puestos. El piso era de una tonalidad marrón oscuro. Era una sala elegante que perfectamente podría aparecer en una película típica francesa. Además, es bastante madura.

Luego de eso entré yo, pero no pude sentirme del todo cómodo entrando con los zapatos puestos. Pensando en quitármelos, miré a los lados de la entrada y vi varios zapatos y botas de Jeanne ordenados en fila en una pequeña cajonera. Por lo que veo no hay espacio para poner los míos.

“…Veo que no tienes muchos tacones. Aunque ciertamente es difícil moverse con esa clase de zapatos, sin duda tienes la mentalidad de toda una Butei.”

Dije eso pensando en empezar por elogiar su apartamento para romper el hielo…

“Te equivocas. Ya de por sí soy alta, así que no quiero verme más alta aún usando tacones.”

Dijo Jeanne haciendo una mueca mientras ponía su maleta en un rincón.

“…No me lo esperaba. ¿No es ése el estilo ideal que una chica francesa querría? Además, creo que un vestido Chanel te quedaría muy bien.”

“¿En qué época crees que estamos, Tohyama? En la actualidad, el estilo parisino es el estilo lindo que usan Riko o Aria.”

Jeanne continuó con la conversación acerca de su estatura más y más enojada mientras conectaba la calefacción. Parece que nos fuimos por la conversación equivocada… aunque es mi culpa. Pero no creo que Jeanne sea tan alta como dice ser. Creo que no llega ni a 1,65. Al parecer para ella eso era un complejo. Creo que incluso lo había mencionado aquella vez que estuvo usando el uniforme de maid de un café en esa habitación oculta del dormitorio de chicas.

“…”

Luego de eso simplemente me quedé en silencio observando la situación, con la boca cerrada con candado para no decir algo de más que pudiera hacerla enojar.

Jeanne es una lectura ávida, por lo que era normal encontrar libros en francés en el estante y gafas y velas en la mesa listas para la lectura. La sala era elegante, sí, pero cuando avancé hasta el dormitorio pude observar una habitación no de una mujer, sino más bien de niña. Aquí podía sentir perfectamente cómo se dividían los gustos de Jeanne.

En la habitación ambientada con un estilo barroco que le encantaría Riko había una cómoda, y, sobre ella, muchos tipos de maquillaje y accesorios estaban apilados. Y viéndolo casi al instante, colgado de la pared de la estantería de vidrio junto a un rosario había un anillo con un diseño compuesto por una “I” escrita junto a una “U” del abecedario. Posiblemente se trataba de un anillo de clase de IU.

(Es lógico. Después de todo, al principio Jeanne era miembro de IU… un enemigo.”

Recordé aquellos momentos cuando tuve que pelear contra Jeanne después de que Shirayuki quedara atrapada en su estrategia.

“Cuando uno viaja de Japón a Europa es normal que tu zona horaria cambie a la de un búho y te canses. Ven a tomar un poco de café para que abras los ojos. De todas formas, yo ya estoy acostumbrada, así que no tengo problemas.”

Dijo Jeanne inesperadamente desde la cocina. Por mi lado, simplemente hice como si nunca hubiese visto ese anillo.

“Entonces… ¿cuando regrese a Japón voy a tener ganas de levantarme temprano? Personalmente me da miedo más eso; soy malo para levantarme temprano.”

Al sentarme en la mesa y hablar con Jeanne para tratar de desviar mis pensamientos de hacía rato…

“Entonces simplemente no regreses.”

Dijo Jeanne viéndome directamente con sus ojos azul hielo entrecerrados.

“¿…?”

Al recibir el café expreso sobre un platito y el bote de azúcar, simplemente fruncí el ceño. ¿Que no regrese…? ¿Qué querrá decir?

Tal vez sea una broma, pero aun así es difícil comprenderla, al igual que la mayoría de bromas de Jeanne.

“…Fufu. Bien, déjame ofrecerte una canción de bienvenida.”

Dijo eso viéndome desde mi lateral. Luego, con unos pasos bastantes alegres, se acercó a un piano vertical, abrió la tapa, se sentó en la silla que había delante y… comenzó a tocar. Era Jeanne d’Arc au Bûcher, la música que Jeanne estaba tocando aquel día que nos reencontramos en el instituto Butei. Es una parte de los recuerdos de esa época.

(Siento que… se dio cuenta bastante rápido de lo que estaba pensando hace rato.)

Y así, al escuchar la elegante melodía del piano…

…¿Um? El ritmo… como que se está volviendo más lento, ¿no? Y al mirar nuevamente hacia Jeanne… Zzzz… Zzzz… Y eso que decía que ya estaba acostumbrada. Luego, para agregar algo más… Kuuun. A-Ahora está cabeceando… ¡De verdad se quedó dormida! Es la primera vez en mi vida que veo a alguien tocando el piano mientras duerme.

“O-Oye, Jeanne.”

Si se estrellara de cara contra el piano sería algo raro, así que pensé poner mis manos en su espalda para apoyarla…

“Nnn.”

Jeanne soltó una voz algo torpe y se despertó. No obstante, su vista estaba por las nubes debido al sueño.

“Voulez-vous… sortir pour prendre… le pepas…?”[6]

“Ahora dilo en japonés.”

“…Dinner… vayamos a cenar, Tohyama. Para estar un poco más despiertos.”

Jeanne, apoyada en mí sobre ambos brazos, comenzó a dirigirse hacia el clóset.

Cena… uhmm, no estoy realmente hambriento. Después de todo, me sirvieron la comida del vuelo a una hora rara. Pero de todas formas no estuvo bueno, así que, bien… a comer otra vez. Luego de reconsiderarlo, pasé todo el café por mi garganta y me quedé esperando a Jeanne. Ella entró a su habitación y se puso un abrigo y una bufanda encima de su uniforme, luego se acercó al tocador y, uniendo ambas rodillas, roció el lado interno y externo de su falda con un perfume que había tomado de la mesa.

“¿Qué eso?”

“Divinne Number 6 – Eau du Léger.”

“Que lo digas en japonés.”

“No hay palabra en japonés para Eau du Léger. En inglés tal vez se refiere a una Colonia. Sólo piensa en ello como un perfume caro y ya.”

Aunque Jeanne recién se había acercado a mí, ya podía percibir el dulce aroma femenino que emanaba de ella…

“¿Y por qué te pones eso?”

Me ruboricé un poco y luego le pregunté con un sentimiento de protesta. Al hacerlo, Jeanne levantó lentamente su pequeña y linda barbilla tapada por la bufanda que se había puesto y…

“Es algo que me enseñó mi abuela. Decía que ella incluso a sus setenta años siempre usaba esto cuando iba a salir con algún hombre, ya que una nunca sabe cuando éste le podría dar una oportunidad. En fin, así somos todas las mujeres francesas.”

Con su mirada dirigida hacia arriba, dijo esas misteriosas palabras mientras sus blancas mejillas se ponían un poco rojas. ¿Los hombres le dan una oportunidad a una mujer cuando ésta huele bien…? ¿A qué se refiere? En serio, no lo comprendo en absoluto.

Al salir a los Campos Elíseos luego de pasar por una arcada tan brillante como si hubiera sido hecho con joyas…

“Tohyama, llegó la oportunidad.”

“¿Oportunidad? ¿Oportunidad de qué?”

“La oportunidad de que cargues mis cosas.”

“Tus cosas cárgalas con tus propias manos.”

“Ya que tengo la oportunidad, te enseñaré algo bueno. Cuando un hombre y una mujer salen juntos a caminar, cargar las cosas de la mujer es el deber y el honor de un hombre.”

Gyuush. Presionó contra mí su bolso de lujo hecho con cuero de cabra. “Pero si no pesa nada. En serio, cárgala tú”, o eso es lo que pensé que iba a decirle, pero Jeanne me estaba observando a mi lado con unos ojos llenos de satisfacción.

Y luego, guuy, de repente se agarró de mi brazo mientras sonreía alegremente.

“O-Oye, ¿qué haces?, para.”

“V-Vamos, al menos déjame hacer esto. Es más, al contrario, ver a un hombre y una mujer separados caminando solos en la noche por la calle es antinatural aquí.”

Incluso si me dices eso, no me importa realmente que eso sea natural o antinatural…

Jeanne, aunque no lo parezca, es bastante fuerte. Y yo ahora con este estado somnoliento no creo poder zafarme de ella. Al final, simplemente le seguí la corriente y acomodé mi brazo… para luego recordar un poco lo que pasó con Kaname en vísperas de Año Nuevo.

Con eso en mente, fui caminado por la Avenida de los Campos Elíseos hasta llegar una esquina llena de castaños.

“Ésa es la tienda de ropa Louis Vuitton. Diría que es más famosa en Japón que en Francia. Y por allá está la sala de exposiciones Renault. Ah, también hay un McDonald’s por allá.”

Jeanne se paró frente a unos cuantos lugares y me dio varias explicaciones. A decir verdad, la avenida de los campos elíseos era bastante amplia y grande, y varias tiendas de renombre mundial, no sólo de moda, estaban reunidas a lo largo de ella. En una esquina incluso había una tienda de una de las marcas favoritas de Aria, Dior.

“Hay de todo aquí.”

Al lanzar otro cumplido, Jeanne nuevamente alzó su mirada con alegría e hizo una expresión de “ejem”. Esa brillante expresión, esa deslumbrante sonrisa… La impresión que daba era ligeramente diferente a la tensa y extraña Jeanne de siempre. Tal vez es porque se siente relajada al estar en su propio país. Pero, aun así, de alguna manera siento que esta Jeanne es la verdadera… eso creo.

No obstante, para mí esto es un gran problema. Es linda, Jeanne es extremadamente linda. Me di cuenta de ello al tener ese pensamiento, pero cada vez que nuestros hombros chocan entre sí o mi brazo roza algo… inesperadamente suaves, con un volumen y tamaño perfecto… Obviamente está de más decir que no eran músculos ni alguna otra parte de ésas… ¿Cómo decirlo?, las estoy rozando, en serio, ¡las estoy rozando! ¡Mi brazo está rozando tus pechos! ¡Por favor, detente un momento y date cuenta, mujer torpe…!

En medio de esa gran calle, por supuesto que también había restaurantes de lujo especialmente dedicados a turistas…

“¿Vamos a comer por aquí?”

“Ese tipo de lugares ruidosos no son lo mío.”

Pregunté y Jeanne respondió de inmediato para luego avanzar un poco más y doblar en una esquina. Saliéndonos de esa gran calle, pude sentir un silencio increíble, y así, en esa esquina… había un restaurante pequeño que no tenía mucha decoraión pero se veía acogedor. En la puerta de piedra había un letrero plateado con cuatro marcas de estrellas grabadas en él. Dado que pasamos un buen tiempo caminando y la noche ya casi pasaba su mejor hora, al parecer el local estaba a punto de cerrar, pero… aun así, Jeanne entró al hotel con un restaurante integrado y luego, de una pequeña sala, salió una doncella que por alguna razón se sorprendió hasta el punto de casi dar un salto. Y así, luego de que Jeanne dijera dos o tres palabras en francés, un anciano con barba, lentes de bordes dorados y un traje de tres piezas apareció por detrás de la chica. Por lo visto, este anciano elegante parecido a Super Mario era el gerente de este lugar.

Él, que había salido bastante apresurado, de inmediato vio a Jeanne y abrió sus ojos de par en par diciendo “oh, mon dieu”[7]. Entonces, luego de que pusiera una expresión de haber visto algo encantador… Ss. Arregló su postura tan bien como para dejar a alguien boquiabierto y luego a dos pasos delante de Jeanne se arrodilló en el suelo. Puso sus manos en el pecho y comenzó a decir lo que parecían palabras de bienvenida con lágrimas en sus ojos. A pesar de no saber nada sobre la cultura francesa, pude entender el significado de estas acciones con solo un vistazo.

Aun con esa apariencia, este gerente era lo que en Japón se conocía como un samurái… Tal vez era el descendiente de algún caballero o soldado famoso. A juzgar por la expresión digna de Jeanne al saludarlo quedándose parada frente a él, posiblemente se tratara del linaje de algún sirviente de la primera generación de Jeanne d’Arc. Se conoce que incluso en esta era… el respeto y adoración hacia ella aún se sigue vigente.

Luego de que el gerente se levantara, comenzó a hablar con Jeanne en francés sobre mí, aunque no entendía nada más que “Monsieur Tohyama” o “samurái” para luego dar una gran sonrisa. Manteniendo eso en su rostro, nos guió al restaurante desde la recepción del hotel. Nuestra mesa tenía un gran mantel de color blanco puro y cubiertos de plata perfectamente alineados… Nos están tratando muy preferencialmente.

“Parece que nos dejaron entrar sin problemas gracias a tus conexiones… aunque veo que es un restaurante hecho y derecho. Me pregunto si estará bien que esté aquí. Yo no sé nada sobre modales de mesa, ¿sabes?”

“No te preocupes. Comeremos como se debe y de la forma en que lo haces en tu país. Después de todo, nosotros los franceses ofrecemos nuestro tributo a las culturas con grandes historias. También les dije que prepararan palillos para tu comida.”

Conversamos sobre ese tipo de cosas en frente de la canasta de pan que nos habían traído. Luego vino nuevamente el gerente con una botella de vino en sus manos. Abriéndola de forma hábil, se lo ofreció a Jeanne primero, quien después de comprobar su aroma y decirle algo lo vertió en su copa. Luego de eso vino a servirme a mí también… Bueno, sólo le daré una probada y ya. Después de todo, no quiero otra situación como la de Hong Kong al estilo francés.

“Pediré algo ligero para el menú principal.”

Dijo Jeanne mientras saboreaba exhaustivamente el vino blanco. Luego de esperar un rato, recibimos un plato de pulpa de tomate, queso cortado en forma de moneda y una cacerola de camarones, arroz y espárragos. Los palillos eran de metal, pero vaya si los usé. Para mí fue algo de agradecer. Después de todo, se me habría hecho complicado usar ese cuchillo para mariscos.

Lo siguiente que trajeron fue una carne cortada en forma de domo… Pero ¿qué tipo de carne será? La verdad, no reconozco este sabor.

“Jeanne, ¿qué es esto?”

“Carne de conejo al horno.”

“Conejo…”

Dado que nunca lo había comido en mi vida, me quedé pensando un buen rato…

“¿Acaso no sabes qué es un conejo? Mira, es un animal más o menos así.”

Jeanne se limpió los labios con una servilleta y llevó ambas manos encima de su cabeza para imitar las orejas de un conejo.

Q-Qué linda. Aunque ¿de verdad lo está haciendo creyendo que no los conozco…?

“Acerca de la campaña, ¿qué deberíamos hacer ahora?”

Luego de terminar de cenar, pregunté eso. La gran bruja del polvo de diamante, que estaba saboreando su postre con total seriedad, me respondió.

“Primero tenemos que llamar a nuestros compañeros en Deen, es decir, a Meiya.”

Un nombre bastante nostálgico se abrió paso en la conversación. Meiya es la chica del Vaticano que si le invitas a alcohol lo beberá sin dudarlo. Aunque su personalidad es un poco torpe, ella posee la habilidad y fuerza suficientes como para blandir una gran y larga espada. Es hermosa y sus pechos son grandes, pero sobre todo es mayor que yo… Personalmente, es una aliada peligrosa.

“Meiya es la «Santa de la Luz Bendita», aunque supongo que el enemigo la llamaría la «Bruja de la Luz Bendita». Dado que eres algo tosco con lo que a la magia se refiere, en resumidas cuentas ella es una guerrera que posee buena suerte.”

Has descubierto América. Vamos, explícame más sobre las formas de pelea de esa chica. Pensé mientras se lo expresaba con mi rostro, a lo cual Jeanne…

“La suerte desde hace mucho se ha venido estudiando como un campo de la magia, y por supuesto… las investigaciones continúan a día de hoy. Ése es uno de los campos de Meiya, pero al mismo tiempo uno de los más peligrosos.”

“¿Peligroso?”

“La suerte es algo que está en equilibrio. Es decir, habrá tiempos de suerte, pero también de mala suerte. Aunque Meiya ha descubierto varias técnicas sagradas respecto a eso gracias al Vaticano, es seguro que ahora mismo estará perdiendo otro tipo de suerte.”

Uhmm, entendí hasta la mitad… Para resumir, ella está recibiendo buena suerte en combate a cambio de perder suerte en otra cosa… Ciertamente, es bastante peligroso. Después de todo, el campo de batalla no es sólo una pelea.

“Aunque, de todas formas, la mala fortuna y la buena fortuna no son algo absoluto. Ambas están ligadas a la probabilidad. Aunque tengas un noventa y nueve por ciento de probabilidades de tener suerte, aún puede surgir ese uno por ciento de mala suerte. Y viceversa.”

Ya veo. Bueno, supongo que tendré que tener cuidado con eso cuando esté con Meiya-san.

Dado que si seguíamos hablando sobre campos mágicos iba a ser una pérdida de tiempo para mí…

“Me pregunto dónde estarán Katze y compañía. ¿No han podido localizar el escondite del Régimen Hex aún?”

Decidí cambiar el orden de la conversación de aliado a enemigo, por lo que ahora pregunté sobre Katze y Patra, quienes nos atacaron en Hong Kong.

“Se han hallado varias bases, pero todas son temporales. Lo que ahora Deen está buscando es el arsenal del Régimen Hex, es decir, su armería.”

“¿Armería?… ¿Qué tipo de armas pueden tener?”

“Obviando las armas de fuego, se dice que tienen incluso tanques y misiles.”

“Me parece toda una finta. Si tuvieran ese tipo de armas, ya las habríamos encontrado hace mucho.”

“De eso no estaría tan segura. Apostaría a que las esconden en donde menos se nos ocurriría buscarlas.”

¿El lugar donde menos se nos ocurriría buscarlas? ¿Tal vez en el mar, como lo hacía IU…? Aunque no parecía haber ninguna clase de submarino de ese tamaño aquella vez.

“Katze es alguien problemática porque, aun nombrándose como parte del Régimen Hex, no se apoya de la magia, sino que consigue ese tipo de armas modernas… Si podemos encontrar esas armas y destruirlas, estoy segura de que el frente europeo podrá relajarse un poco.”

Ciertamente… Hasta donde sé, la magia es algo sumamente inestable. Debe ser por eso que ella no ha confiado mucho en la magia, y en vez de eso ha formado un perfecto balance entre magia y armamento.

Por otro lado, el Vaticano es una organización que depende exclusivamente de la magia. No tengo ni idea sobre Liberty Masons, pero si tomo a Watson como guía, parece ser una organización dispuesta a usar armas comunes y corrientes para la batalla… Ahora veo el por qué del problema que tienen aquí en el frente europeo. Parece como si el Régimen Hex los tuviera en sus manos.

Luego de que Jeanne y yo presionáramos al gerente para que aceptara el pago por la comida… salimos de la tienda y seguimos hablando en la calle de los Campos Elíseos, que estaba tan fría que parecía que el agua se fuera a convertir en hielo.

“Según fuentes de Liberty Masons, Katze ahora mismo se encuentra también aquí, en París. Se dice que reside en Estrasburgo, pero viajó hasta aquí por alguna razón ajena a la guerra.”

“¿Una razón ajena a la guerra? Ni idea qué podría ser, pero si está sola podría ser nuestra oportunidad para atraparla.”

“París es inmenso, sería imposible encontrarla de pura casualidad. Pero por suerte tenemos las habilidades de rastreo de Liberty Masons, Aunque, por supuesto, no es que esa sea el único método para encontrarla. De todas formas, ya decidiremos si entrar acción o no luego de localizarla.”

Liberty Masons es una organización secreta con cientos de miembros por toda Europa, por eso conocía ese nombre desde hacía mucho tiempo. A diferencia de Ranpan, en ésta se investigaba el estado de la familia, situación financiera y las habilidades de los futuros miembros, pero aun con todo eso la cantidad de gente en la organización era enorme. Si usaran ese poder para prestárselo a Europa, estoy seguro que la situación sería mucho más sencilla ahora mismo.

Ambos estábamos exhalando vapor por el frío, pero seguimos caminando por la calle en silencio durante un rato más…

“…¿Uhm? ¿A dónde lleva esta calle? ¿No íbamos a regresar directo a tu casa?”

Me pareció que estábamos yendo en la dirección contraria, por lo que le pregunté a Jeanne para cerciorarme. Al hacerlo, ella nuevamente saltó hacia mí y me agarró del brazo.

“Esta noche de alguna forma me ha parecido bastante entretenida. Sigamos así un rato más, Tohyama.”

La actitud fría que ella tenía cuando estábamos hablando sobre la guerra se desvaneció, y nuevamente me mostró aquella sonrisa femenina…. Tal vez el alcohol se le subió a la cabeza. O eso quisiera pensar, pero no me parece que haya bebido tanto como para estar tomada. De cualquier forma, la seguí tal y como ella dijo y luego llegamos a un punto donde la calle secundaria se conectaba con la principal…

“…”

…El Arco del Triunfo. Era el Arco de Triunfo de París, un monumento construido en honor a la victoria de Napoleón Bonaparte… La puerta de cerca de cincuenta metros de alto iluminada por los focos lucía más brillante y majestuosa de lo que había imaginado.

“Todos los caminos están conectados con el Arco del Triunfo, Tohyama.”

Dijo Jeanne felizmente al verme asombrado frente al arco. Luego de eso, se colocó bien su bufanda y…

“Vayamos allá, Tohyama.”

Lo que señaló fue una especie de estanque blanco de unos doce metros de diámetro que se encontraba a un lado de la calle que rodeaba al Arco del Triunfo. Allí habían instalado una pequeña pista de hielo en la amplia acera. El agua se había reunido y dividido en un ángulo exterior, y luego debido el frío del invierno ésta se congeló. La verdad es que no parecía ser muy seguro, pero aun así varios niños, sin preocuparles mucho, estaban jugando alrededor de ella. Los adultos que los vigilaban y varios turistas sólo estaban sentados observando, pero en nuestro caso, Jeanne me tomó del brazo y me llevó hasta ese lugar, se acercó a la encargada y le dio un par de euros.

“O-Oye.”

“Este lugar está limitado a usarse sólo de noche. Allá vamos.”

Al igual que una niña pequeña, una gran sonrisa se dibujó en su rostro. Luego tomó los patines de hielo y sonrió aún más. Dejándome llevar por ella, me cambié los zapatos y, al pararme en la pista…

“…Oohh.”

Dado que era la primera vez en mucho tiempo que patinaba, me tropecé un poco.

“Jaja.”

Jeanne había entrado a la pista y me tomó de las manos para ayudarme a recuperar el equilibrio. Tiernamente, los niños de París pasaban deslizándose uno al lado del otro, y mientras tanto Jeanne y yo dábamos una vuelta alrededor de la pequeña pista o nos deslizábamos en forma de “S” tomados de las manos en todo momento para no perder el equilibrio.

…Esto es muy divertido. Me paré de emergencia porque que casi tropiezo con un niño, pero aun así me salió una sonrisa naturalmente.

“Eso estuvo cerca.”

“Fufu.”

Jeanne intercambió una risa conmigo… Luego continuó deslizándose un poco más delante de mí. Al rato se detuvo con elegancia, dio una vuelta y así perforó el agua congelada con la punta de sus zapatos. Como si fuera una patinadora profesional terminando su acto, giró varias veces su mano y la puso en su pecho haciendo una reverencia. Con esa misma mano apuntó hacia la blancura del Arco del Triunfo bajo el cielo estrellado.

“Bienvenue en France.”

Ésta era la Bruja del Polvo de Diamante sobre de una plataforma de plata, esto era París, una ciudad tan bella como una escultura, y ésta era Jeanne, alguien tan hermosa como un ángel. Y así, como si estuvieran decorando la existencia de Jeanne, una nieve parecida a polvo de diamante comenzó a caer sobre la ciudad. Jaja, con razón hoy hacía bastante frío. Puede que mañana quede toda amontonada.

Luego de que empezara a caer la nieve, Jeanne y yo regresamos a la habitación, pero antes de ir a dormir tomé prestado su ducha. Me lavé el cuerpo en la ducha, que estaba separada del resto con una cortina, y luego tomé un baño caliente…

(…¿Cómo se llena de agua esto?)

Mientras rociaba la bañera con el agua me crucé de brazos. Ciertamente es mucho más amplia que las bañeras individuales de los dormitorios del instituto Butei… pero tiene muy poca profundidad. El agua tan solo llega a mis rodillas, no obstante, se calienta de inmediato y tarda mucho en enfriarse. ¿Será que así se usa esto en esta parte del mundo…? Llegando a esa conclusión, hundo mi cuerpo como si estuviera en un ataúd y trato de sumergirlo en el agua caliente. Uhmm… ahora está un poco mejor porque me llega a los hombros, pero tendría que tener las rodillas recogidas todo el rato. Siento que esta no es la forma, pero sigue siendo la única en la que puedo entrar. Esta bañera es todo un enigma.

“…”

Sin embargo… recostarme en el agua caliente me dio una sensación de tranquilidad… tanto que comencé a relajarme… más y más…

…Gchht…

“…Tohyama, ¿a dónde fuiste?”

¡Jeanne…!

Mis ojos se abren de inmediato. Por casi me quedo dormido. Pero más importante, ¿es mi imaginación o Jeanne está entrando al baño? Parece estar al otro lado de la cortina, por lo que no puedo ver con claridad. Al parecer, dado que Jeanne no veía mi sombra por ninguna parte al otro lado de la cortina… Shyaa.

“¡….!”

¡L-La abrió! ¡Abrió la cortina!

¡En aquel momento, de hecho, Jeanne también estaba involucrada, pero aquí vamos de nuevo con esto de aquella vez con Shirayuki! ¡Por primera vez en ocho meses, el evento que normalmente es el hombre el que lo ejecuta…!

Yo soy un hombre, así que por supuesto que no lancé un “kyaa” a los cuatro vientos. Pero, aun así, de la sorpresa me puse nervioso y me levanté… cubriendo sólo las partes importantes de mi cuerpo. Mientras tanto, Jeanne, a diferencia de Shirayuki aquella vez…

“Fufu.”

Soltó una risita. Justo ahora se estaba divirtiendo por verme apurado.

“¿A-Algún problema? No te rías, sabes que los japoneses nos sumergimos en la bañera cuando nos bañamos.”

“En Francia hay un refrán que dice así: si te sumerges en agua caliente, tu vida se encogerá.”

“Por suerte, la esperanza de vida de los japoneses es la más alta de todo el mundo. ¡Mejor deja de hablar y cierra esa cortina!”

Di mi orden en voz alta, aguantando mi vergüenza dado que no podía usar mis manos por razones obvias.

“Estar desnudo en la bañera es natural y necesario. No hay nada de qué avergonzarse.”

¡¡A-Al fin lo dijo!! Allí está la lógica racional de los occidentales. Tal vez sea así para ustedes, pero para mí es irracional.

“…¡Aunque digas eso sigue siendo vergonzoso!”

Ya estando en ruinas, me dejó de importar mucho mis lugares personales y fui a cerrar yo mismo la cortina. Luego de eso, Jeanne salió del baño vistiendo unos pantalones cortos y comenzó a caminar por el interior del apartamento con pasos firmes. Al parecer, aquí no tiene mucha importancia ver a alguien desnudo antes o después del baño.

Y así, luego de superar el gran ataque de su vestimenta de tela ultra fina con el poder de mi voluntad… Parece que al fin, de alguna manera, podré dormir.

(Tch, esa Jeanne… Sabe que si entro en Histeria la que estará en problemas es ella, ¿no…?)

Siguiente punto. La habitación de Jeanne era para una sola persona. Por eso, tal y como esperaba, o más bien tal y como me di cuenta al primer vistazo… sólo había una cama. Tendré que dormir en el suelo. Hay un sofá en la sala, pero es demasiado pequeño para dormir. Tras espiar cuidadosamente en la habitación, confirmé que Jeanne finalmente se había puesto su pijama…

“Bueno, hasta mañana. Hoy fue un día agotador, así que literalmente dormiré por aquí en el suelo.”

Al decir eso… Jeanne, que se soltó el cabello y ahora era una chica de cabello largo plateado…

“¿…?”

Detuvo la caja de música que estaba escuchando en la cama y me miró con curiosidad.

“¿Qué dices?, si haces eso no podrás descansar. Tohyama, duerme en la cama.”

“Pero ésa es la única cama que veo aquí. ¿Dónde irás a tu si hago eso?”

“Yo también dormiré aquí. Los dos entramos en esta cama.”

Jeanne… ¿de verdad entiendes lo que estás diciendo? Ya no somos niños. ¿Cómo crees que un hombre y una mujer en esta situación pueden dormir juntos? O eso estaba pensando… pero Jeanne hizo varios “pom pom” golpeando la cama color crema con su mano… A mis ojos, se veía tan blandita y tan cómoda… Bueno… supongo que la tonta de Jeanne no entiende lo que implica un hombre y una mujer durmiendo en una misma cama. De lo contrario, esto podría terminar como aquella vez que Riko se subió a mi litera. Además, no me apetece mucho dormir en el suelo con rastros de pisadas…

Sin poder decir mucho más dado el cansancio… di unos pasos hacia la cama y me senté. Dios, qué blandita. Pichin. Jeanne apagó la luz de la lámpara en la cabecera de la cama y por mi parte me recosté dándole la espalda…. Uhhm, ya me lo esperaba, pero realmente aquí se concentra mucho el aroma de Jeanne. Es un aroma agradable, pero es complicado para mí dado que es el de una mujer. Pero, bueno, si con esto puedo dormir en condiciones, no tengo de qué quejarme.

Y luego, al tirar un poco de la manta… Gzzz… Gzzz…

“…”

Jeanne se estaba moviendo detrás de mí, al parecer levantado la parte superior de su cuerpo. Srr… Srrr… Escuché varios sonidos de tela moviéndose. Da igual. Mejor iré a dormir sin pensar en mucho más. Y así, luego de comenzar a quedarme dormido, Jeanne se volvió a recostar.

Buenas noches, Jeanne.

……

………

…¡Vete a dormir, por favor…!

Una sensación muy blandita, extrañamente blanda más que la propia cama, la sensación de unos pechos, hizo contacto con mi espalda. ¡Jeanne me está abrazando por detrás!

“¡O-Oye, Jeanne!”

Sorprendido, agarré los brazos de Jeanne, pero estaban al descubierto. La pijama que debía llevar puesto había desaparecido en algún momento de la noche. ¿Se la quitó justo hace un momento, ¿no? Intenté levantarme, pero Jeanne seguía aferrada a mí y no llegué a poder hacerlo. Al girar mis manos hacia atrás, toqué algo sumamente blando. Supongo que es la cintura de Jeanne. Al menos aún tenía puesto la ropa interior…

“¡¿Por qué sólo estás usando esto?!”

“También llevo un Chanel 19.”

¡Los perfumes no son ropa! Aplicando la teoría que aprendí en aquel momento del entrenamiento de lucha mano a mano, tomé la muñeca de Jeanne e intenté liberar mi brazo… pero mis movimientos ya habían sido leídos. El suave y frío dedo de Jeanne pasó delicadamente hasta mi muñeca y tomó la palma de mi mano. Y así, como si fuera un juego, ella entrelazó sus dedos con los míos en medio de la oscuridad. Cubrió la palma de mi mano con la de la suya, uniendo ambas como si fuera una tomada de manos de novios para luego…

“Fufu.”

…Se estaba riendo por detrás de mí cerca del área de mi cuello, con un tono muy maduro. Tomó la actitud de una chica mayor acorralando a un pequeño joven… lo cual me hizo exasperar. Moví mi mano a la fuerza, pero ella tenía una gran habilidad con la espada, por lo tanto era obvio que también con los agarres. Usando mi propia fuerza en mi contra, sin poder girar siquiera el brazo o el hombro… Dosaaa. Me dejó boca arriba en el centro de la cama. Luego, como un caballero montando en su caballo, trepó por encima de mí. Aunque ese caballo estaba recostado sobre su espalda.

La luz de la luna que entraba por la ventana iluminaba el cabello plateado y la piel blanca de Jeanne de una manera solemne. La fina ropa interior era de un color blanco como la nieve, tanto que podía verse su suave piel a través de ella. Decorados con un hilo de plata, bajo su cara se encontraba un par de pechos relucientes, como si estuvieran siendo iluminados por una luz intensa. No eran muy grandes, pero tampoco muy pequeños; eran del tamaño y la forma ideal, equilibrados. Su cintura tenía una forma y línea perfectas mientras que su ombligo estaba hundido y era un poco pequeño, pero lindo.

Y, justo ahora, yo era la única persona en este mundo más cercana a todas esas cosas. No estoy seguro hasta qué punto en esta situación tenía planeado llegar Jeanne, pero el pensamiento que tuve hacía rato de “está claro que no entiende qué significa esto” cambió de inmediato a un “sí que lo entiende” al ver aquellos ojos mirándome desde arriba.

Tumm tumm, tumm tumm… Los latidos de mi corazón aumentaban, no se detenían… Así que por fin sucedió. Por eso digo que no me gusta estar cerca de chicas hermosas. Esta circulación sanguínea, esta sensación de calor que es como si un sol hubiera nacido en mi interior… Por primera vez en Europa, aquí está el Modo Histeria.

“…Tienes miedo, ¿no, Tohyama?”

Me murmuró Jeanne mientras llevaba su mano suave y fría hasta mi pecho.

“…No te preocupes, yo también lo estoy. Después de todo, es mi primera vez haciendo este tipo de cosas con un hombre. Pero… escuché cierto rumor de que tú tienes experiencia, así que te dejaré todo a ti desde la mitad.”

Usando mi intelecto del Modo Histeria… finalmente lo comprendí… Finalmente pude comprender lo que pasaba por la mente de Jeanne, y también el hecho de que esto era un error. Desde abajo, extendí mi mano y puse mis dedos sobre su cabello plateado. Luego de eso… los llevé hasta sus orejas, tocándolas suavemente, pero al parecer ese lugar tampoco estaba caliente. Sólo con eso basó para cerciorarme. Jeanne, eres valiente, pero…

“No me lo has explicado todo.”

“¿Se necesita explicar este tipo de situación entre un hombre y mujer?”

Caminar y tener una cita en una hermosa ciudad, tener una cena romántica y luego entregarnos a nuestros cuerpos bajo un mismo techo… Todos esos eventos eran parte de la escalera del hombre y la mujer que Jeanne había preparado.

Con mi brazo aún extendido, lo mantuve en esa posición y alcé mi cuerpo. Pero… Jeanne no estaba “complacida” con eso. No obstante, ella no había llegado hasta este punto porque tuviera sentimientos hacia mí. Jeanne es del equipo Constelación, no de Baskerville, por no mencionar que es una de los remanentes de IU. Hasta ahora siempre había estado separada de mí por una estrecha línea, o en otras palabras… ella siente que por sus propios fallos me ha arrastrado hasta su país, Francia, el cual se encuentra a las puertas de la gran guerra. Y por eso, ella siempre se ha sentido culpable. Jeanne es una persona con un fuerte sentido de la responsabilidad, por ende, si abrió un agujero…

“…Estás tratando de tapar ese agujero de esta forma.”[8]

“Así es. No quería decir esto, pero justo ahora Deen está perdiendo fuerza aquí en Europa. La batalla de hecho ya está tomando una ruta de retirada, y esta vez las probabilidades de que tanto tú como yo muramos aquí son altas. Y si te traje a este tipo de lugar donde podrías morir, entonces debo pagar el precio adecuado.”

Jeanne tiene razón. Yo también intentaba no pensar en ello, pero este lugar es una tierra rodeada de enemigos. Esta noche en la que nosotros estamos vivos puede que sea la última.

“…Entiendo. En ese caso, te pediré algo.”

Dije, y luego Jeanne asintió… Ella se quedo callada y acercó su cuerpo lo suficiente para unirse con el mío. Bastante maduro, este tipo de escenarios era bastante maduro. Pienso en ello, pero luego de poner una pequeña sonrisa amarga… extiendo mis brazos y atrapo su cabeza y su espalda entre ellos.

“Mi petición sólo es una… Jeanne, no te sobre esfuerces.”

Ante mis palabras, ella… levantó lentamente su rostro y observó directamente el mío a una distancia tan corta como para que nuestra narices pudieran tocarse. Lo hacía con sus hermosos ojos azules, tan claros como el lago donde viven los espíritus del polvo de estrellas.

“No, rectifico. Una cosa más: las mujeres no deberían pasar frío.”

Tomé el edredón que Jeanne se había quitado y se lo volví a poner por encima.

Jeanne es una chica altamente orgullosa, por eso, aunque a simple vista parezca que tiene una rectitud perfecta, la verdad es que sólo es una actuación. Su forma normal de ser es un poco rara… y torpe. Es una chica común y corriente. Pero esa misma chica… vive en las profundidades como la descendiente de un gran caballero, lavando la sangre con más sangre, y eso se mire por donde se mire es una carga. No importa cuán cuidadosamente trate de vivir.

“Jeanne, si alguna vez llegas a tener una carga que no puedas soportar por ti misma… no dudes y déjame cargarla contigo.”

Esta vez fui yo el que se acercó a ella y le susurré esas palabras al oído… Jeanne me miró fijamente con aquellos ojos azules, un poco llorosos. Por primera vez, esa mirada me transmitió directamente su lado débil, la verdadera Jeanne…

“…«Llevar las maletas de una mujer es el deber y el honor de un hombre», ¿no es así?”

Al regresarle la frase que ella mismo había usado conmigo hacía rato, ella…

“…Tohyama…”

De aquellos ojos azules, unas lágrimas tan brillantes como el zafiro comenzaron a caer una a una. Tal vez era porque no quería que la viera llorando, pero Jeanne bajó la mirada y lentamente intentó poner su frente en mi pecho. Así, tranquila y silenciosamente, lloró sobre mí. Sin embargo, lo hacía una manera como si estuviera aliviada.

“…Tohyama, tengo un favor que pedirte.”

“¿Un favor?”

“Tú pediste dos favores, ¿no? Entonces déjame hacer lo mismo.”

Dijo Jeanne abrazándome fuertemente, como si quisiera ser consentida. Y de esa forma, con su mirada apuntando a otro lado…

“…Quiero que me llames de cierta forma. Desde pequeña, nunca se me trató como una mujer realmente.”

“¿Cómo quieres que te llame?”

“Señorita…”

…Ah. Lo siento, Jeanne. De las personas que conozco, eres de las más misteriosas y más difíciles de poder adivinar lo que pasa por su mente… Por eso no me di cuenta de ese problema incluso en el Modo Histeria. Aquello que tú también habías guardado desde hace ocho meses, esos sentimientos hacia mí.

“Me sorprende que aún lo recuerdes.”

“No me subestimes. Tengo plena confianza en mi memoria.”

“Jaja, pero qué señorita más astuta.”

“¡…!”

Eso fue algo que dije aquel día en mayo del año pasado, la frase que dije cuando peleé contra ella en aquel almacén subterráneo. Al escucharla, Jeanne reaccionó y en su rostro se dibujó una expresión de felicidad que venía desde lo más profundo de su pecho. En aquel entonces también se sintió un poco avergonzada… pero a la vez feliz, pues ella pudo experimentar, luego de haber vivido peleando como alguien del sexo opuesto, la oportunidad de ser tratada como una “dama”. Así es, tú eres una dama, una señorita, una mujer. Dijiste algo parecido hace un momento, pero por eso mismo no se necesita dar una explicación para que un hombre pelee para proteger a una mujer. Además, el hecho de que yo haya venido hasta aquí no es algo de lo que debas sentirte responsable.

Por ende, sin decir mucho más… callados, en silencio, ambos fuimos durmiéndonos mientras nos abrazábamos el uno al otro…

…Chumm chumm… Al parecer, aquí en París también estaba esa costumbre de ser despertado por el canto de los gorriones. Jeanne ya no estaba en la cama cuando desperté. El efecto del Modo Histeria ya se había pasado y ahora tenía la mente más clara… Debido a eso, la mayoría de las palabras y frases vergonzosas que le dije a Jeanne anoche regresaron a mi mente. Mierda, quiero morirmeeee. Uugh… me odio a mí mismo. ¡¿Qué diablos con eso de “las chicas no deben pasar frío”?, y un demonio! Los resfriados huyen de los tontos. Todas esas chicas de Baskerville son la prueba viviente.

Sintiéndome deprimido, me cambié de ropa y, al salir hacia la sala… frente a la ventana por donde entraban los rayos del sol de la mañana, Jeanne estaba haciendo un sonido… Hyunn… Hyunn. Como si estuviera danzando, blandía la famosa espada Durandal. Aunque esto no era esgrima como tal, sino el entrenamiento de todo caballero para no olvidar las sensaciones ni perder de vista la espada que tenía en su mano ni la punta que está llevaba. Si tuviera que ponerlo con un ejemplo japonés, sería igual al entrenamiento que cualquier practicante del kendo haría cada mañana. En lo personal, casi nunca lo hago.

“Buenos días, Tohyama.”

Jeanne se giró hacia mí. Llevaba una blusa blanca y una falda verde a cuadros… Era una especie de uniforme como los que uno vería en las chicas de secundaria de Japón. Realmente lo único que había visto hasta ahora era el del instituto Butei y algún que otro cosplay, por eso se sentía nuevo para mí. Tanto la ropa de Jeanne, combinada con su forma de arreglarse el cabello, la hacían verse bonita.

“¿Entrenando desde tan temprano? Como siempre, me asombras.”

“Me gusta hacer esto, entrenar con mi espada.”

Ambos intentamos entablar una conversación tratando de no sacar a la luz la situación de anoche, pero…

“…”

“…”

Aah~, para nada, no funciona para nada. Ambos somos malos en esto. Somos tan malos que claramente nos hemos dado cuenta que recordamos lo que sucedió ayer, lo cual hace de este ambiente algo embarazoso. Pero, aun así, ahora mismo no debemos tomar una actitud como la de ayer. No podemos dejarnos llevar otra vez. Bien, trataré de olvidar lo más rápido posible lo de anoche y volver a entablar una comunicación normal con ella.

Tal vez respondiendo a esa voluntad, Jeanne dejó de balancear su espada y la guardó en su funda…

“…Después de todo, la espada es el orgullo de un caballero. Las katanas son lo mismo para los samuráis, ¿no?”

Y así, luego ella prosiguió con una conversación sin ningún tema emotivo a diferencia de la de ayer.

“Ciertamente. Las katanas son el alma de un samurái… o eso dicen.”

La razón por la cual me detuve a medio camino y luego continué fue que recordé que me estaba “contradiciendo” por culpa de la Scrama. Luego, cuando fui a lavarme la cara al baño, vi la ropa interior de Jeanne y mi camiseta en la lavadora. En serio, agradezco que lave incluso mi ropa, pero verlo de esta forma es algo vergonzoso.

“Preparé el desayuno. Hace rato estuve comprando algunas cosas en le marché[9].”

Me dijo Jeanne con una sonrisa después de que asomara de repente su cara por el lateral de la puerta del baño.

“Ya veo, lamento molestarte con eso.”

En medio del incómodo ambiente como el de unos recién casados… fui hacia la mesa y me senté. Jeanne tomó un cuchillo para cortar pan y comenzó a cortar en pedacitos el pan francés.

“No te preocupes, el pan francés no cuesta mucho. Hay leyes que prohíben que tenga más allá de cierto precio. Es para que las personas con más bajos recursos no pasen hambre.”

“Ooh, entonces es algo así como una ley de protección social de Francia.”

Y así, los dos comenzamos a hablar más tranquilamente mientras comíamos un sándwich hecho con el pan francés, lechuga y carne ligera. Gracias al café pude despertarme por completo. Después de tomar las tazas de café, ambos salimos al frío balcón y luego… como había dicho ayer, la nieve estaba acumulada por todas partes, aunque ya había dejado de caer.

“Tohyama, eres realmente caballeroso.”

…Dijo mientras me miraba con una sonrisa en su rostro. Al parecer no salió como me esperaba puesto que el tema de los acontecimientos de ayer volvió a salir a la luz.

“…Te equivocas, simplemente me dejé llevar.”

“Oh, entonces eso significa que hoy podría suceder otra cosa, ¿no? Mejor me iré preparando.”

Dijo burlándose como si ya lo hubiera planeado decir desde el principio. De cualquier forma, sólo me quedé escuchando, tratando de desviar la conversación. Al rato comencé a observar mis alrededores para encontrar algo con lo que responder. Entonces vi el cabello de Jeanne, de un color como el platino, siendo iluminado por la luz de la mañana, así que…

“Tu cabello, es hermoso, ¿sabías?”

Lo dije tal y como pensé. La verdad es que sólo intentaba cambiar la conversación a una de Champus, pero, en vez de eso, Jeanne… Wssh. Llevó una mano a su cabello.

…¿Uhm? ¿Se ruborizó? Sí, su piel es bastante blanca, por lo que se le nota a la perfección.

“A-Así que te decidiste por dar un elogio que no esperaba… Debo reconocer que tienes una gran técnica. Lo sabía, eres un Casanova por naturaleza…”

“¿P-Por qué dices eso? Simplemente dije lo que se me vino a la mente.”

“Por eso… a eso me refiero.”

Jeanne, que había dejado su taza de café en una pequeña mesa de bronce, tomó un poco de nieve con sus manos y luego… Psssh. Hizo una bola con ella y me la lanzó con una sonrisa traviesa.

“Hey… hace frío.”

Luego de eso, yo también tomé un poco de nieve e hice unas pequeñas bolas para lanzárselas. ¡Hyon! Jeanne las esquivó.

“Jaja.”

Tomó dos bolas más que ya había preparado y las lanzó directo a mi cabeza… ¡Eso dolió! ¡Estas eran más duras! ¡De seguro usó sus poderes, no hay duda de ello! Y así, Jeanne y yo comenzamos una batalla de bolas de nieve en un estrecho balcón. No, más bien estoy librando un duelo de bolas de nieve contra la Bruja del Polvo de Diamante. En serio, ¿qué pasa conmigo? Pero… es divertido, es realmente divertido. ¿Jeanne siempre fue una chica así de divertida? Inesperadamente, ninguno de los dos se cansaba o aburría de estar junto al otro. Esta nueva brecha entre su actitud seria y fría habitual y su inocencia es realmente interesante. Esta torpeza… no es algo de lo que pueda deshacerse así como así. Al pasar tanto tiempo con ella por primera vez pude comprenderlo.

Esa misma noche, pasadas las siete…

“…Ya contacté con Meiya. Nos encontraremos en el Palais Garnier, follow me.”

Me dijo Jeanne mientras sacaba del clóset un vestido azul marino.

“Garnier… ¿Te refieres a la ópera?”

Pregunté mientras lo investigaba al mismo tiempo en mi teléfono…

“La Ópera es un término literal para referirse a la misma. El Garnier es el Garnier, así que olvida eso y cámbiate rápido.”

Jeanne me ofreció un traje blanco envuelto en plástico.

“Así que ahora un traje…”

“Error. Es un esmoquin.”

Y así, Jeanne siguió corrigiendo cada una de mis equivocaciones. Pero… ¿por qué tiene esta ropa? Me lo probé en la sala y me lo puse como es debido, pero aun así me quedaba un poco grande. Ése es otro punto que me llamó la atención. Incluso si ella hubiera tenido que disfrazarse de hombre, con el tamaño de este traje sería imposible.

(Posiblemente sea de otra persona…)

Al girar mi vista hacia el dormitorio pude ver como Jeanne se estaba maquillando para ir al palacio de Garnier. También parecía estar bastante concentrada en ponerse los pendientes y otros accesorios. Tampoco me apetece mucho molestarla con un tema sin importancia, así que la dejaré con lo suyo.

Y así, luego de terminar de ponerme el traje en condiciones… Es un traje bastante bueno. Incluso yo, que no sé nada de moda, soy capaz de apreciar el estilo. En cierta forma, un simple traje negro se podría ver algo monótono, no obstante ahí, entraba el color blanco. Este traje se me ve bastante genial. No sé nada de las cosas que quedan bien a una mujer, pero este traje definitivamente va perfecto con cualquier hombre. Mientras tanto, Jeanne, que se había puesto un vestido ajustado…

“Eso lo compré hace rato en el Antique Garrie cerca de aquí. Lo hice especialmente para ti.”

Como yo no llevaba ningún tipo de accesorio… se acercó a mí y me puso una máscara blanca que me tapaba toda la parte superior de la nariz. Era una máscara muy parecida a la que llevaba el fantasma oculto en la obra teatral de El Fantasma de la Ópera.

“¿De verdad tengo que llevar esto puesto?”

“Así es. Vamos a ir a un baile de máscaras, después de todo.”

Jeanne, que había salido a la sala luego de retocarse, tenía una apariencia que a diferencia de Aria desprendía una elegancia y belleza que podrían salir incluso en la portada de una revista de moda para mayores.[10] Dicen que las chicas bellas son bellas sin importar qué se pongan, pero aun así ella lo cumplió incluso mientras se estaba arreglando.

“Es bueno aprovechar el vestido que me dio Riko. A ver… ¿qué tal?”

Jeanne llevaba una máscara que se asemejaba al rostro de un gato, pero luego además tomó las orejas de gato que Riko le había dado y, de ese modo, Gato Jeanne, Nyanne (nombrada así por Riko), terminó su transformación. Luego ella volvió a hablar mientras yo me arreglaba la corbata…

“Nuestro caso no es muy diferente, nya. Es muy probable que alguien esté siguiendo a escondidas a Meiya, nya, y para poder confirmarlo en una sola acción es que vamos al baile de máscaras nya.”

“Uhmm ya… pero, verás…”

“El enemigo no podrá ver que nosotros estamos contactando e intercambiando información, pues iremos con nuestros rostros cubiertos, nya. Así, podremos también salir en auto sin que nadie nos reconozca, nya. Éste es el método que la dinastía de los Borbones usó contra los españoles en la guerra fría nya.”

“Uhmm, ya entendí el porqué del baile de disfraces, así que puedes dejar de hablar como gato.”

“¿Ya no necesito hacer más nyan nyans? Lástima, me estaba gustando.”

Dijo Nyanne molestándose un poco mientras golpeaba mi monito con golpecitos suaves poniendo la mano como la de un gato… Como me sentí satisfecho con la respuesta de Jeanne, me puse la máscara. Ya veo. Pensaba que los bailes de mascaras eran como los eventos de cosplay, pero no es así. Ciertamente se trata de entablar una conversación con alguien más ocultando tu identidad. Hoy he aprendido otra cosa.

La Ópera, el Palacio de Garnier… Este lugar resultó ser mucho más grande y magnífico que el Arco del Triunfo de ayer, por lo que hacía honor a su nombre, un palacio. Al parecer, el estilo se llamaba Neobarroco… pero aun así varias partes del interior estaban decoradas con un estilo actual. En la azotea había una pieza de arte de un dios bañado en oro. La escultura estaba sujeta firmemente y se podía apreciar perfectamente desde el exterior. Realmente no había ningún lugar en este sitio que no tuviera decoraciones. Al parecer, aquí en Francia no contaban con la cultura de la estética de la imperfección.

Usando sus conexiones al igual que el día de ayer, Jeanne había ordenado una limusina, y luego al bajarnos de ella… Ya veo, así que una entrada secreta. Era una entrada que llevaba al primer sótano del palacio por medio de una puerta de hierro oculta. Me habían dicho que este lugar normalmente era para turistas, pero al parecer esta noche estaba reservado para el baile de máscaras. En el interior de esa habitación decorada con el estilo artístico de su época de construcción…

(…Este encuentro no deja de olerme sospechoso.)

Todas y cada una de las personas aquí estaban vestidas perfectamente para la ocasión, no obstante, el ambiente sospechoso no dejaba de envolverlos. Pero dado que todos llevaban máscaras para ocultar sus identidades, supongo que ser sospechoso era natural. Es más, Jeanne y yo éramos parte de eso ahora mismo.

La pista de baile se encontraba justamente en el centro, sin embargo nadie bailaba. Todos estaban agrupados en sus respectivos círculos, entablando sus conversaciones secretas. Una mujer vestida perfectamente con un elegante vestido se paró, y a juzgar por sus movimientos y forma de moverse diría que era claramente alguien famosa. Pareciendo no tener tanta libertad para interactuar con otros, ella estaba manteniendo una conversación con el que supuestamente era su amante, que además lucía como un atleta. Aquel hombre bronceado que no dejaba de emitir un olor a pólvora posiblemente era de la mafia de Córcega; se veía como si estuviera realizando una negociación, supongo que tal vez fuera de drogas o algo parecido. Luego también había… empresarios de compañías de IT, políticos, militares e incluso mujeres de la industria de la bebida… o eso parecía.

Y así, en ese lugar donde fluía este tipo de ambiente no tan correcto, no importaba qué tipo de conversaciones profundas o encubiertas estuviera entablando un grupo, cualquiera se podía unir a ellas. Poniendo a Japón como ejemplo, sería algún tipo de reunión llevada a cabo en un restaurante donde la gente acude para profundizar en un tema. Supongo que esa flexibilidad se puede tornar de manera implícita hasta cierto grado, en la sociedad francesa al menos. Si lo pienso de esa forma, entonces personalmente creo que podría sentirme un poco más relajado, e incluso cómodo dentro de este baile de máscaras.

“…Myouu.”

Y aunque le dije hacía un rato que se detuviera, Jeanne comenzó otra ronda de ruidos de gatos… Luego, ella me mostró un caballo de peluche.

“¿Y eso?”

“Nuestra referencia es un gato cargando un caballo, mientras que al parecer el de Meiya es un perro y una vaca.”

“No me parece del todo normal, pero eso significa que debemos buscar a la mujer con máscara de perro que tenga el peluche de una vaca, ¿verdad?”

“Separémonos y busquémosla. Hay más gente de la que creí, por lo que ésa será la mejor forma de encontrarla. Nos reuniremos aquí otra vez en cinco minutos.”

Dijo Jeanne mientras se acercaba a un pequeño círculo de personas con los zapatos de tacones que había dicho no le gustaban para nada. Bueno, supongo que yo iré a la planta de arriba… Luego de decidirme y comenzar a subir por las estrechas escaleras…

Iluminadas por la luz que desprendía un candelabro de cristal, había unas inmensas escaleras construidas con mármol blanco. Guau. Hasta ahora sólo las había visto en los cuentos de hadas o en libros ilustrados. Y así, de repente, mientras admiraba las escaleras que estaban sirviendo como punto de encuentro para varias conversaciones…

“Oh, pardon.”

Por lo visto me había parado justo donde estorbaba el paso y me choqué con alguien que parecía ser un investigador. En ese momento, su máscara… Chinn. Hizo un sonido al chocarse con el bolsillo superior de mi traje.

“¿…?”

Parece que en mi bolsillo hay algo metálico. Posiblemente algo que Jeanne metió de antemano. Como era la costumbre de todo Butei, metí la mano en el bolsillo para revisar que no fuera nada peligroso… y al sacarlo vi que era un colgante dorado del tipo donde se podía poner una fotografía en miniatura.

“…”

Tal vez esto pertenezca al dueño de este traje. Me quedé pensando por un buen rato mientras subía las escaleras de mármol blanco… Intenté abrir el pendiente, y al hacerlo veo la foto de una Jeanne de catorce años, de la época en que se dice ingresó a IU, junto a otro niño de al menos dos años mayor que ella, ambos montando a caballo. Los dos en esta foto se ven felices… felices desde el fondo de su corazón. El chico a simple vista tenía buen aspecto. Era uno de esos chicos atractivos de quienes dirías que su rostro es su único punto fuerte.

…Tal vez sea su antiguo novio. No debí haber visto esto. No debí hacerlo, pero simplemente me pudo la curiosidad.

(Hice algo… bastante indebido.)

Nosotros los Butei estamos especializados en nuestras respectivas áreas. Explorar y hondar en el pasado de una persona es parte también de nuestras habilidades, por eso también sé lo desagradable que es que busquen información tuya cuando tienes mucho de lo que pueden tomar. Para evitarlo, entre los miembros del Butei existe la regla de no hurgar en la información privada de los demás siempre y cuando no sea sumamente necesario.

Lo peor de todo es que lo que hice está relacionado con asuntos de interacción con el sexo opuesto. Incluso alguien como yo puede comprender que eso es un problema, un tema bastante delicado. Y aun así… ¿por qué lo hice…? Tal vez me dejé llevar por el ambiente de “todo está permitido” de este baile de máscaras. Haré la vista gorda. No le diré a nadie sobre esto, así que perdóname, Jeanne.

“…”

Pero, oh… Al parecer, cierto sentimiento se aferró a mi pecho. De repente, el baile de máscaras que encontraba tan agradable momentos atrás perdió todo su interés.

El lugar a donde había llegado luego de subir las escaleras era un pequeño pasillo adornado con alfombras de la época… Mientras buscaba a Meiya a través de mi máscara, algo hizo que me detuviera de inmediato. Una barra de bar. En ella, había desplegados varios cócteles coloridos.

(Alcohol…)

Por culpa de eso tuve cierto problemilla aquella vez en Hong Kong, pero supongo que tomaré un poco. Igual parece ser una barra libre. El cóctel era como una especie de agua coloreada que brillaba debajo de la luz del candelabro. De sólo verlo me sentí animado. Si tomo un trago, creo que puedo relajarme un poco más. De todas formas, Francia es un país que permite beber a partir de los dieciséis.

Y así, al acercarme… todos los cócteles rojos, azules y dorados que estaban desplegados de derecha a izquierda… iban desapareciendo.

*Glup, pak, glup, pak, glup, pak*

Había una mujer que se estaba tomando al menos entre cinco y diez tragos sucesivamente. ¿Q-Quién rayos es esa mujer? Es como si los tragos fueran Wanko Soba para ella. Su forma de beber se encontraba a tal nivel que captó la atención de las demás personas que estaban alrededor. Pero… o estoy alucinando, o en la parte trasera del vestido de esta mujer hay una cola de perro. Luego de que me acercara para observar bien si ella tenía o no algún peluche con forma de vaca…

“¡Pufahh! ¡Bon![11]”

¡Fumm! Al tratar ella de girarse hacia el resto de personas, sus grandes, enormes pechos se pusieron justo en frente de mi rostro.

“Gh…”

Y así, como si hubiera sido empujado por ese gran volumen de ensueño, me caí al piso de trasero.

“…¿Um? Oh… ¿Oooh? ¡Tohyama, cuánto tiempo sin vernos!”

Agachándose, la persona que me miraba a los ojos tras una máscara de perro que cubría la parte superior de su nariz era… cargaba en medio de sus grandes pechos un peluche de una vaca. Definitivamente es Meiya.

Meiya Romano. Medio italiana. Dieciocho años. Ella es una exorcista del Vaticano al igual que una Canossa del Butei de Roma. Dicho de forma japonesa, es una estudiante de quinto grado con el rango S, aparte de que al parecer había sido la kouhai de Kana. Aunque a simple vista se ve inofensiva, esta señorita fue de las primeras en anunciar su afiliación a Deen durante el Bandire[12]. Es la persona que ha estado en una constante lucha contra el Régimen Hex liderado por Katze, además de incluso haberle cortado el cuello una vez a Hilda, una mujer poseedora de una gran fuerza. Y de acuerdo con la explicación que me dio Jeanne, también era una persona con habilidades especiales basadas en la buena fortuna.

“El ambiente aquí dentro es bastante tenso… pero sentí que si llegaba hasta aquí podría encontrarme contigo, y así realmente pasó. Oh, Dios, te agradezco tu guía.”

Produciendo un sonido de “chacha”, Meiya se levantó e hizo unos movimientos con su cruz. Ciertamente este encuentro parece haber sido afectado por su habilidad con la fortuna. Después de todo, se encontró con uno de sus aliados de batalla. Moviendo suavemente su cabello rubio, Meiya la cachorro me ofreció su mano y me ayudó a levantarme.

“Ciertamente ha pasado un tiempo.”

Ella seguía siendo mi superior de alguna forma, por lo que intenté hablar un poco formal…

“Oh, cielos, ¿qué sucede con esa forma de hablar tan reservada? Habla como si estuvieras con cualquier amigo, por favor.”

Incluso tapada parcialmente con su máscara, cerró un poco los ojos bajo sus brillantes pestañas y luego me sonrió cálidamente.

“Y-Ya veo, eso haré.”

Pero… Meiya tiene una piel tan blanca como para dejar las venas a la vista. Sus hombros estaban expuestos, a la par que su escote. La parte de la cintura estaba recogida hacia adentro, no obstante, el área del trasero sobresalía. Esta chica, es realmente sexy, incluso siendo parte del clero.

“Escuché que lograste derrotar a Ranpan el mes pasado. Con un gran guerrero de Japón con habilidades sobrehumanas como tú en el frente de batalla, toda Europa estará motivada sin duda. ¡Bien, esforcémonos en exterminar a esas plagas ligeramente parecidas a personas!”

Meiya estaba haciendo un “hip hip hurra” al estilo japonés, levantando sus manos hacia el cielo, pero en ese momento… ¡Gtssann! Una gran espada que de alguna manera había conseguido mantener oculta detrás cayó directo al suelo. Qué alivio~ La espada estaba dentro de la funda, así que no dañó la alfombra que se veía que era bastante costosa. Y en cuanto a la espada en sí… parece que no hay problema. La gente de alrededor sólo miraba soltando un par de risas creyendo que era parte del disfraz.

(Parece que… como siempre, sigue tratando a los enemigos como insectos.)

B-Bueno, da igual. No cambia el hecho de que sigue siendo nuestra aliada. Además, ya lo sabía. Sabía que cuando esta persona bebe alcohol es porque está recargando su poder mágico al tope. Sinceramente, que alguien así de fuerte sea aliada de un grupo improvisado formado por Jeanne y yo era algo de alegrarse.

Intenté recoger la espada que se le cayó, pero… ¿qué diablos? Esta cosa es demasiado pesada. Ciertamente pensé que debía pesar mucho visto el tamaño, pero era más pesada de lo que parecía. ¿Acaso tiene uranio o algo así? Un poco frustrado, levanté la gran espada, pero cuando Meiya intentó tomarla… ¡Garaaan, Tsss! La espada volvió a parar al suelo… ¡y t-terminé empujándola a ella! Preguntándome por qué además de eso no podía respirar bien, me di cuenta que mi cara se encontraba aplastada por la parte que no estaba cubierta por la máscara de Meiya, su escote. ¡¿Cómo diablos terminé aquí?!

“¡Oh, cielos…!”

Meiya se llevó las palmas de las manos a sus mejillas y sonrió aparentemente contenta… Dicho en el dialecto de Riko, éste era el evento del pervertido con suerte. ¿Acaso esto también es por el efecto de la fortuna de Meiya? No, obviamente no. Se trata claramente una crisis para mi Modo Histeria. Eso quiere decir que… ¡¿es la mala fortuna de Meiya?!

Mientras tanto, los franceses que se estaban divirtiendo al vernos no dejaban de reírse mientras silbaban usando los dedos. Entonces, debido a esa pequeña confusión… Katsukatsukatsukatus.

“¡Tohyama! ¡¿Qué crees que estás haciendo a la vista de todo el mundo?! …¿Meiya? ¿Esa de allí es Meiya?”

Dado que habían pasado los cinco minutos y no volví, al parecer Jeanne con su máscara de gato vino corriendo a buscarme, haciendo resonar sus zapatos de tacón contra el suelo. Se conoce que pudo saber que me encontraba aquí gracias al amplificador de sonido con forma de orejas de gato.

“Ésa soy yo. Y esa voz… Jeanne-san, ¿verdad? Qué bueno volver a verte.”

“¿Tohyama te hizo algo?”

“Verás… de repente Tohyama-san saltó hacia mi pecho, por lo que realmente no sé qué puedo decir…”

Dijo Meiya, ni afirmando ni negando la pregunta de Jeanne mientras se arreglaba su escote.

“N-No es eso, te equivocas, lo que pasa es que la espada de Meiya…”

Traté de levantarme y explicarme, pero Jeanne se cruzó de brazos y me ignoró. Después…

“Este hombre tiene la costumbre de atacar a las mujeres. Es más, aquella vez que fui a realizar mi trabajo de espionaje en Tokio trató de lanzarse hacia mí, y sin importar lo débil que estaba por las heridas que me ocasionó Hilda, claro.”

¡¿E-En serio tenías que recordar eso, Jeanne…?!

Si mal no me equivoco, fue aquella vez que hizo un trabajo de espionaje junto a Nakasorachi cuando Watson tenía secuestrado a Aria… En ese momento entré en modo Histeria Berserk, por lo que hice ciertos movimientos bruscos con Jeanne.

“Oh, ¿entonces lo hace con cualquiera? ¡Si es así, parece una persona en la que se puede tener muchas expectativas, ¿no crees….?!”

Meiya me miró con los ojos llenos de estrellitas mientras decía cosas que no venían al caso. En serio, ¿qué tipo de expectativas puede dar la explicación de Jeanne…? Bueno, de todas formas, gracias a la intervención de Jeanne, mi presión sanguínea bajó al nivel de sólo una pequeña histeria.

Cuando miré a Jeanne… Ktss ktss… la escuché haciendo resonar nuevamente los tacones para acercarse a la barra de tragos y luego pedir un Martini seco. Podía ver cómo sus labios se doblaban en una mueca debajo de su máscara. Por algún motivo, creo que está enojada. Bueno… entiendo que esté enojada porque he estropeado la reunión con nuestra compañera en secreto, pero al mismo tiempo siento que no sólo es por eso. La forma en la que sostenía la copa en sus manos también era bastante bruta.

“O-Oye, Jeanne, déjame aclarártelo. Lo de hace un momento fue un completo y desafortunado accidente. Más importante, ¿por qué te enoja tanto? Los Butei no tomamos de una forma tan rara.”

“…No estoy enojada.”

“Sí que lo estás. Tu respuesta incluso tardó mu–”

“Que no.”

Refutó una y otra vez Nyanne hasta que no fui capaz de responder nada. Entonces, con un vistazo y luego otro, se puso a mirar el escote de Meiya y el suyo. Luego me miro a mí y… Pum. Me arrojó a la cara el caballo de peluche. Ooooh, dijeron los franceses a mi alrededor, divirtiéndose como si estuvieran viendo una ópera. Parece que estos tipos entienden qué está pasando, pero yo que soy el involucrado, no. En serio, ¿qué diablos está pasando? Chicos, por favor, explíquenmelo. ¿Por qué Jeanne está enojada? En japonés, a ser posible.

“¿P-Por qué hiciste eso? En serio, ¿qué te pasa…?”

“Pregúntatelo a ti mismo. No, supongo que en tu caso eso sería perder el tiempo también. Por cierto, Tohyama, ¿sabes qué? La mejor forma de disciplinar a un caballo es a base de latigazos.”

¡Jeanne sacó un látigo de no sé qué parte de su vestido, pero además era uno para caballos, uno real…!

“Por cierto, el látigo también se suele usar para regañar a los niños en ciertas partes de Occidente.”

¡Y-Y ahí está de nuevo la cultura de los europeos! Aunque Aria usó más el puño limpio al estilo japonés.

“…Te enseñaré el significado del castigo y el arrepentimiento a través del dolor por cambiar de mujer de la noche a la mañana. Tohyama, no sólo me acabas de insultar a mí, sino también a Meiya. Y cuando un caballero es insultado, es su deber tomar represalias por ello.”

Pon, pon, golpea el látigo contra el suelo mientras sigue diciendo cosas incomprensibles para mí. Se ve que va en serio. En ese momento, la multitud que estaba observando con atención como si fuera un show de SM se alejó de nosotros…

(¡En esta situación es mejor huir que pensar!)

Bien, huiré a toda velocidad aun sin entender por qué carajos está enojada. Pensé en eso, pero… ¡Katsukatsukatsu! Jeanne me estaba persiguiendo incluso con los tacones puestos. Posiblemente no me perdía el rastro gracias a ese amplificador con orejas de gato.

“¡Tohyama-san, Jeanne-san, suerte~!”

Meiya estaba apoyándonos agitando la mano mientras cargaba esa espada jodidamente grande. ¡Al final también resultaste ser ese tipo de persona! ¡Aunque ya lo sabía de todas formas! Mientras corría por el amplio bar, pensé en ocultarme lanzándome de cabeza hacia el otro lado, pero el suelo estaba hecho de adoquines. Además, no había más que una sola salida para llegar de nuevo al palacio. Era un callejón sin salida. Jeanne logró acercarse más.

“…¡Jum!”

Realmente lanzó un golpe potente con el látigo. No obstante, estaba con un poco de Histeria, por lo que utilicé mis nervios motores para esquivarlo. A pesar de todo, el collar del bolsillo de mi traje fue alcanzado por la punta del látigo y, como si fuera un papel, bailó por el aire en el interior del Palacio de Garnier. Entonces, la foto que se salió desde ese collar… gtsunn… fue a rodar hacia los tacones de Jeanne.

“¡…!”

En ese momento, los ataques de Jeanne se detuvieron. Por unos escasos momentos se quedó pensando en algo… y luego levantó la foto y se cruzó de brazos.

“Así que de eso se trataba, Tohyama.”

“¿…?”

¿Uhm? Esa voz… parece que recuperó un poco el humor.

“Qué hombre tan simple. ¿Entonces era por eso? ¿Te sentiste celoso por esto y entonces te lanzaste a los brazos de Meiya?”

No, realmente. No me puse celoso ni mucho menos fui a los brazos de Meiya por voluntad propia… Eso era lo que quería decir, pero al ver como Jeanne regresaba de ser un tigre a un pequeño gato, decidí seguirle la corriente. Después de todo… parece que podré salir de esta situación si cambio de tema al de ese collar que estaba dentro del traje que tenía guardado en su casa.

“… ¿Vivías con un hombre?”

Esto definitivamente es un tabú para un Butei… pero de todas formas trataré de traerle buenos recuerdos hablando de su situación romántica de aquellos tiempos.

“¿Acaso crees que soy como tú? Pier es mi hermano.”

Piin. Jeanne hizo sonar el collar en sus manos.

“Mi madre se divorció dos veces y vuelto a casar la misma cantidad de veces, por eso nuestros padres son diferentes.”

…Realmente no debí haber tocado este tema. Era un sentido diferente al que creía… Si no quieres hablar de ello, simplemente no lo hagas. Es más, me dirigiré a la salida para ayudarte un poco. Pero aun así, tal vez con todas las intenciones de explicármelo como era debido, Jeanne se puso a mi lado.

“…La línea de sucesión de mi familia se basa sólo en las mujeres. Por eso, cuando mi hermano llegó a la edad adulta… fue obligado a independizarse. Y yo odio esta estúpida tradición de separar a la familia desde el fondo de mi corazón.”

…Me lo imagino. Después de todo, Jeanne parecía llevarse bien con ese hermano tan guapo.

“Ehmm… Pier-san… tu hermano, ¿se encuentra bien? Es decir, ¿pudiste seguir comunicándote con él?”

Incluso yo tengo un hermano y una hermana pequeños. Tenemos algunas diferencias, paro aun así logré empatizar con Jeanne e hice mi pregunta…

“Sí. Al parecer, ahora vive feliz en Cannes con su pareja gay, un comerciante de arte suizo. Está trabajando como pintor de arte vanguardista y parece que le está yendo muy bien.”

Dijo Jeanne hablando un poco más sobre su hermano mientras ponía una gran sonrisa en su rostro. Ya veo. Qué bueno. Es bueno saber que está en la industria de la creatividad, y además tiene dinero; sinceramente lo envidio.

…….

…………

¡Definitivamente ahora es imposible! ¡Pensaba desviar el tema nuevamente durante la segunda mitad de la historia tras haber escuchado la primera, pero al saber ahora esta información de alta importancia es imposible que pueda hacerlo! N-No, espera, esto es el extranjero. Se supone que aquí el sentido común japonés no funciona. Además, eso es algo que también entendí muy bien en Hong Kong. Vale, trataré de no hacer ninguna expresión brusca. Uhmmm, pero supongo que, al igual que Jeanne es popular con las chicas, el mismo caso ocurre con su hermano. Oh, ¿eso tal vez significa que la habilidad de dibujo de Jeanne saldrá a relucir cuando tenga que hacerlo?

Dejando eso aparte, al parecer Jeanne… tenía más cosas en común conmigo de las que creía. Un caballero y un samurái tienen sus diferencias, pero son iguales en el sentido de que ambos pelean por la justicia.

La relación entre hermanos es complicada. A simple vista, nuestro género, nacionalidad y raza es diferente… No obstante, tanto Jeanne como yo somos un chico y una chica con un destino similar colgando de nuestras espaldas. Si es así… debo ayudarla con mucha más razón, incluso si tengo que estar en el frente europeo. Decir que lo hago por compasión sería algo erróneo, pero tal vez la explicación más sencilla es que ambos somos iguales.

[1] Se refiere a la quinta excursión.

[2]. Sistema de metro regional. (N. del T.)

[3]. Un tipo de rifle de asalto. (N. del T.)

[4]. Galerie des Arcades, 76 de la Avenida de los Campos Elíseos, por favor. (N. del T.)

[5]. Básicamente, una expresión de orgullo. (N. del E.)

[6]. En el texto original aparece debajo la traducción en japonés, pero la frase cambia ligeramente, por lo que la pongo aquí: “¿Quieres… salir a comer… algún postre?”. (N. del T.)

[7]. Oh, dios mío. (N. del T.)

[8]. Miren ese doble sentido. (N. del T.)

[9]. El mercado en francés. (N. del T.)

[10]. No decía nada de moda, pero tuve que ponerlo o si no salía un doble sentido que no me gustaría aplicarlo con ella. (Protect Jeanne, protect the waifu). (N. del T.)

[11]. Qué bueno. (N. del T.)

[12]. Declaración de guerra.

2 comentarios en “Hidan no Aria Volumen 15 – Capítulo 3

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