Maou Gakuin no Futekigousha Volumen 1 – Capítulo 2

Capítulo 2: Unos Descendientes muy Débiles

 

Unos días después… me encontraba justo delante de la puerta de mi añorado castillo.

El castillo fue construido como una gran herramienta mágica y su apariencia intimidante seguía estando perfectamente definida incluso después de dos mil años. En el centro de la estructura hay una fuente mágica especial, e incluso si alguna parte llega a ser destruida, está programado para que se reconstruya automáticamente. Aquella vez cuando erigí la gran muralla, el castillo estuvo a punto de colapsar, pero ahora estaba perfecto, como nuevo. Lo único que diría que había cambiado es que su nombre al parecer era Academia del Rey Demonio.

En los alrededores podía ver cómo varias personas entraban por la puerta principal una tras otra.

Supongo que son los de nuevo ingreso que vienen a tomar el examen.

“Ahnos-chan, mucha suerte.”

Aunque ya les había dicho que no había de qué preocuparse, tanto mi padre como mi madre vinieron hasta aquí al enterarse de que tendría un examen de ingreso.

“Así es. Ya sabes, tú eres de esos. Je, je, jeje, je, ¡alguien muy seguro de sí mismo!”

Balbuceó mi padre.

“Vamos, papá, tranquilízate tú también.”

“S-Sí, tienes razón. Supongo que estarás bien.”

“Así es, exactamente. ¡Nuestro Ahnos-chan es muy serio y fuerte incluso con sólo un mes de nacido, así que de seguro aprobará!”

Aunque era algo obvio, no veía rastros de algún otro demonio que hubiera venido con sus padres. Por eso, las miradas de las demás personas concentradas en mí me daban un poco de vergüenza.

“Bueno, me voy yendo.”

Me di la vuelta y comencé a seguir a la fila de demonios que iban caminando hacia la otra entrada.

“¡Adelante, adelante, Ahnos! ¡Adelante, adelante, Ahnos!”

Uhm, mi padre es algo problemático… Así que esto es una familia humana. No es tan malo como esperaba, pero de alguna forma resulta incómodo.

“¡Fly fly, Mysha! ¡Fight Fight, Mysha!”

En ese momento, otras voces vergonzosas que esta vez no pertenecían a mis padres llegaron desde atrás. Al echar un vistazo hacia esa dirección, vi a un hombre de rasgos duros levantado su mano y gritando. Aunque al parecer tenía algo de sangre demoniaca mezclada, la mayor parte era humana. Casi igual que mi padre; en otras palabras, era un humano.

Más allá de la mirada de ese hombre se encontraba una chica caminando lentamente, inexpresiva, tal vez por la vergüenza. Su cabello rubio platino y liso se extendía por detrás elegantemente. Era difícil decir si se veía desde enfrente, pero por detrás se notaba que su cabello no era tan largo. Sus ojos eran azules, su nariz bien definida y sus rasgos bonitos. Llevaba una especie de toga encima con una mezcla de colores blanco y negro. Por su diseño y costura se podía intuir que era la ropa que usaría alguien del clan de los demonios, lo que significa que tal vez sus padres no eran humanos a diferencia de los míos. Tal vez su madre era un demonio.

“¡Adelante, adelante, Ahnos! ¡Adelante, adelante, Ahnos!”

La voz de mi padre resonó fuertemente por los alrededores antes de que yo entrara por la puerta. La chica de hacía un rato se giró ante eso para ver a mi padre e inmediatamente seguir el rastro de su mirada hasta llegar a mí.

“Ah…”

De casualidad, nuestras miradas se encontraron.

“Veo que ambos estamos en el mismo barco.”

Dije eso y ella sonrió con timidez.

“…Sí…”

La chica asintió levemente. Dijo eso y se quedó callada. Tal vez sólo era muy tímida, o tal vez no muy habladora, pero de todas formas no parecía que sintiera desconfianza de mí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Yo soy Ahnos, Ahnos Voldigod.”

Justo después de pronunciar mi nombre, me vino a la mente que tal vez había sido una mala idea. Después de todo, ése era el nombre del Rey Demonio progenitor. Aunque esperaba que nada fuera por mal camino, también era cierto que no mentí al decir mi nombre. Bueno, de todas formas es algo que se iba a saber. El único problema estaba en si lo había dicho demasiado pronto o demasiado tarde.

“…Mysha…”

Inesperadamente, ella no se sorprendió al escuchar mi nombre.

“….Mysha Necron…”

Pensé que era algo extraño que no se interesara por mi nombre, pero supongo que esto estaba bien. Habían pasado más de dos mil años; de seguro había quienes tenían interés en el Rey Demonio Ahnos y quienes no.

“Un gusto, Mysha.”

“…Sí…”

Como era de esperarse, Mysha respondió sin usar muchas palabras.

Al avanzar juntos lentamente hacia la puerta, un hombre se paró frente a nosotros. Su piel era oscura y tenía unos músculos duros como el acero. Su cabello era corto, blanco y, a juzgar por su apariencia a primera vista, estaba cerca de los veinte. Aquel hombre nos miró como si estuviera menospreciándonos, y junto a una sonrisa malintencionada nos dijo…

“Ja. Y pensar que alguien vendría al examen de ingreso acompañado de sus padres. ¿Desde cuándo la Academia del Rey Demonio se convirtió en un parque para niños?”

Oh, ¿y qué pasa con éste tan de buenas a primeras?

“…Oye, mira eso.”

“…Sí, esto es malo. Ahora que el cruel Zepes los tiene en la mira, no creo que regresen por su propio pie.”

Al parecer, este tipo era algo popular por aquí.

Bueno, dejando eso de lado, ¿la fila seguía por el lado derecho? Por allá parece haber un terreno amplio con mucha gente. Ya veo, entonces el examen de ingreso será básicamente probar tus habilidades en público.

“Mysha, ¿qué tan bien se te da las peleas?”

“…No mucho…”

Así que no está especializada en los combates. Bueno, este mundo está lleno de paz ahora, supongo que es comprensible.

Luego de pensar en eso, comenzamos a dirigirnos hacia la fila en el lado derecho.

“¡Oye tú, niño…! ¡¡Bastardo!! ¡¡Te estoy hablando a ti, bastardo…!!”

El ruido era tan molesto que sin darme cuenta giré hacia su dirección. Al hacerlo, me encontré con que el hombre de hacía un rato me estaba viendo enojado.

“Ja. Así que finalmente te dignaste a girarte.”

Cielo santo, aun siendo uno de mis descendientes este tipo no tiene ni un poco de modales. Supongo que debo bajarle un poco los humos.

“Lo siento, es sólo que tu poder mágico es tan débil que ni siquiera entró en mi campo de visión.”

“¿Qué… mierda dijiste…?”

Tan pronto dije eso, los ojos del tipo se distorsionaron de rabia.

“¿Aun sabiendo quién soy, el Duque Demonio Zepes Indu, te atreves a insultarme?”

“¿Duque Demonio…? No, es la primera vez que lo escucho. ¿Acaso eres famoso?”

Ah, ya entiendo. Es una nueva familia nacida en esta época después de dos mil años desde la era del mito.

“Escucha, bastardo, si te vas a disculpar es mejor que lo hagas ahora.”

Su voz se tornó duramente fría. Zepes me dirigió una mirada hostil para luego apretar su puño fuertemente. Las partículas mágicas comenzaron a reunirse en ese punto y luego varias figuras comenzaron a aparecer. Uno, dos, tres… Era un círculo mágico múltiple. Luego, al abrir su mano de un solo impulso, una llamarada negra azabache salió de la palma.

“¡¿Qué…?!”

“Ya ves, mira tu cara de sorpresa. ¿Acaso vas a rogar por tu vida? Está bien, si lames mis zapatos, con gusto te puedo perdonar la vida. ¡Si no lo haces, con gusto me encargaré de quemar la cara de esa linda niña a tu lado con esta llamarada oscura, «Gresda»[1], que incluso puede reducir a los dioses hasta las cenizas! ¡¡Ajajajajajaja!!”

¿Q-Qué…? Qué círculo mágico tan débil. ¿En serio tuvo que formar cuatro círculos mágicos sólo para invocar una «Gresda» de un nivel tan pobre? Debo ser sincero y decir que incluso yo estoy sumamente sorprendido al ver a alguien presumir tanto de un hechizo del nivel de un niño. Pero qué tipo tan desafortunado, y qué trágico el hecho de que no fue bendecido con un talento mágico aun siendo mi descendiente.

“Lo siento, pero no me gusta jugar con debiluchos.”

Fu. Soplé levemente con mi boca y eso bastó para que la Gresda en la mano de Zepes desapareciera por completo.

“¿…Qué… diablos?… ¡¿Qué mierda?! ¡¿Qué mierda pasó?!”

Sus ojos se abrieron de par en par, sorprendido, mientras levantaba un quejido al cielo.

“Maldito… Tú, maldito… ¡¿qué diablos hiciste…?!”

“¿De qué te sorprendes tanto? Sólo apagué tu chispita con un soplido.”

“Mi Gresda… ¡¿una chispita…?!”

En primer lugar, el uso que yo y Zepes le damos a la magia es fundamentalmente muy diferente. Mientras que él reúne desesperadamente el poder mágico y activa la magia a la fuerza, yo reúno y activo la magia de forma natural. En la era del mito no hacer esto significaba una muerte segura. En serio, no puedo creer que la inundación de paz haya bajado los niveles de magia hasta este punto. No obstante, eso reafirma lo buena que debe ser esta era para que incluso unos demonios débiles hablen de esa forma tan altanera.

“Maldito… ni esperas volver vivo luego de toda esta humillación…”

Aun así, no quiero pensarlo, pero ¿acaso este tipo… aún no se da cuenta de la diferencia en nuestros niveles?

“Detente un momento.”

Al decir eso, el cuerpo de Zepes quedó rígido, como si hubiese sido atado por unas cadenas.

“…¿Qué te sucede?”

“¿Qué…? N-No puedo moverme… ¿Qué mierda me hiciste…?”

Ah, ya veo. Mi poder mágico se mezcló de forma natural con mis palabras; con razón el fuerte golpe. A juzgar por su reacción ante esta simple palabra mágica, veo que su nivel de antimagia también es bastante bajo.

“Bueno, te lo mereces. Quédate ahí un rato a reflexionar.”

Inmediatamente después de mis palabras, el rostro de Zepes se tornó a uno melancólico.

“¿Pero qué rayos he hecho…? Meterme con una persona a la que acabo de conocer… Quiero morirme… ¿Pero qué cosa tan irrespetuosa he hecho…?”

Zepes continuó reflexionando sobre sus acciones mientras se quedaba parado como un espantapájaros. Al ver eso, los estudiantes de nuevo ingreso de hacía rato levantaron una voz de sorpresa.

“…Ese tipo es increíble. Y pensar que hizo que ese Zepes se disculpara…”

“Sí, además ¿viste eso de hace rato? Borró su Gresda de un solo soplido. De seguro es alguien súper hábil con la antimagia…”

“…No lo había visto antes, pero de seguro será el jefe final de esta era del caos, no hay duda de ello…”

Pero qué exagerados. En fin, será mejor que no haga nada más. Por otra parte, con el poder mágico de ese tipo, estoy seguro que le será suficiente para salir del hechizo en unos minutos.

“Lo siento por haberte hecho esperar. Sigamos.”

Le dije eso a Mysha, que me había estado esperando, y luego comenzamos a caminar.

“…Ahnos….”

Ella me llamó con una voz diminuta.

“¿Qué sucede?”

“…¿Eres fuerte…?”

No pude resistir soltar un “ja” con una sonrisa.

“No lo negaré, pero este caso no sirve como ejemplo.”

Mysha giró levemente su cuello y preguntó.

“…¿Por qué no es un ejemplo?”

“Porque ese tipo era demasiado débil.”

Luego de eso, ambos entramos al estadio que sería el lugar donde se tomarían los exámenes.

[1] Fuego mágico.

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