Hidan no Aria Volumen 15 – Primera Bala

Primera Bala: Bomba Termobárica—Syma Hall

Hoy es Navidad. Normalmente éste sería un día en el que uno miraría el festejo en la TV mientras come algo de pastel. No obstante, por mi parte, justo ahora me encontraba librando una batalla armada encima de un oscuro petrolero.

Anubis, Orus, Sebek. Aquellos que nos estaban rodeando eran gólems imitando la misma apariencia de esos dioses egipcios.

En serio, ¿alguien me puede decir en qué momento di el paso en falso de mi vida?

“Justo cuando pensaba que habíamos terminado nuestros asuntos con Ranpan, nos vienen con esto. Ahora, ¿podremos regresar al menos con vida?”

“No me subestimes. Aunque, bueno, si quieres al menos trataré de protegerte las espaldas.”

Y Aria dio el mismo paso. Pom. Luego de eso, ella unió su pequeña espalda con la mía. Espalda con espalda. Ésta era nuestra formación para proteger el punto ciego de ambos en esta situación de acorralamiento. Fue así como comenzamos a avanzar por la cubierta superior mientras disparábamos a los gólems, que cargaban viejas pistolas y hachas. Así, lenta pero cuidadosamente, comenzamos a llegar a las tuberías expuestas mientras el frío viento marino de la noche pasaba por nuestros cuerpos.

El escuadrón de los gólems estaba formado por al menos cuarenta o cincuenta de ellos. No obstante… eran débiles. Sus movimientos eran monótonos y su velocidad de reacción, al igual que su inteligencia, era comparable a la de un insecto, sin contar que su constitución estaba basada en arena. La verdad es que parecía que aquellos gólems de viruta de hierro con los que habíamos peleado en el casino eran mucho más fuertes que estos. Sin embargo, la constitución en sí como marionetas de tierra era complicada. Tal vez el uniforme nazi que llevaban encima era en parte para ocultarla.

“…Aria, estos tipos de seguro sólo son una distracción, tenemos que pasarlos lo más rápido posible.”

El petrolero Suezmax Syma Hall justo ahora estaba siendo tomado por la fuerza.

La bandera con el símbolo del ejército alemán, la esvástica, había sido elevada por Katze del Régimen Hex[1].

“Katze, tomando el sobrenombre de la Bruja de las Aguas Malditas, planea hacerse con este petrolero y efectuar un ataque terrorista quemando ciento cincuenta mil toneladas de crudo en el puerto y así eliminar el oxígeno de todo Hong Kong.”

Aquello se podía decir que era lo más cercano a las bombas termobáricas que había usado el régimen nazi en sus tiempos. Fue por eso que nos hicimos pasar por capitanes de esta embarcación y así intentar detener la catástrofe.

Justo ahora, el petrolero estaba a punto de pasar por el extremo occidental del Puerto Victoria, que dividía las partes norte y sur de Hong Kong. A juzgar por la velocidad de la navegación y la marea, el tiempo límite antes de llegar era de al menos veinte minutos.

“Kinji, apuntaré a ese edificio. Katze y Patra están en la parte superior.”

De inmediato, Aria apuntó la boca del cañón de su arma hacia lo que parecía un pequeño edificio en la parte trasera del petrolero.

“¿Qué te hace pensar que de verdad están allí?”

“Es sólo intuición. Pero si tengo que ser más específica, diría que es gracias a estos muñecos. Efectivamente, hasta cierto punto parecen moverse de manera independiente, pero el punto ciego es muy cercano al de las tuberías de petróleo. Es como si nos estuvieran «observando» desde lo alto…”

“…Es como si alguien les mandara órdenes desde otro punto de vista, ¿eh?”

“Sí, eso es lo que quería decir.”

Por mi parte, pensé que la excelente teoría dicha por Aria a mis espaldas era…

“…Posiblemente acertaste. Ciertamente, la protección que dan los gólems a la construcción tras ello es sospechosamente ruda.”

Inmediatamente, lancé un par de disparos de señuelo para abrirnos paso a través de todos los gólems. Y así, junto a Aria, comenzamos a correr hacia el lado de la popa.

A izquierda y derecha de nuestra vista se reflejaba el brillo de la península de Uron y la isla central de Hong Kong. Este barco petrolero en el que íbamos a bordo ya había cruzado a la fuerza la bahía, y el sinnúmero de barcos que nos rodeaban comenzaron a esquivarnos apresuradamente.

Luego, al girar mi vista hacia babor…

Esa autopista… creo haberla visto antes.

Era la autopista este donde habíamos efectuado una persecución con Kou. Rápidamente, el petrolero estaba pasando por la esquina norte, aquel distrito donde cientos de familias inocentes, en especial la de Yuan, vivían.

Cabe mencionar que este petrolero no era una simple embarcación. Era mucho más grande que un portaaviones barato, y su perfil era tan grande como una megaflota.  Además, sobre este modelo de barco, el Syma Hall, había incluso una parte de una ciudad, y en la mitad trasera de la cubierta se alzaba con total facilidad un gran edificio de cinco plantas. Y justo frente a la entrada de ese edificio… dos gólems detrás de unos sacos de arena comenzaron a disparar con ametralladoras MG 42 propias de la era nazi. No obstante, el rango de tiro y la precisión del disparo estaban totalmente desequilibrados.

“¡Si van a apuntarme con eso, primero aprendan a usarlo!”

Exasperada, Aria disparaba con las dos armas de sus pequeñas manos, y así, cruzando a través de los Anubis que habían vuelto a convertirse en tierra común y corriente, entramos en el edificio.

El interior… daba la impresión de ser un simple hotel de negocios. Probablemente era en este lugar donde la tripulación pasaba las noches o descansaba durante los largos viajes de transporte de petróleo. En los corredores, que se mecían por la fuerte turbulencia de las olas, no había rastro de más gólems. Al revisar las escaleras me di cuenta que tampoco habían pasado por allí. En otras palabras, al parecer sólo habían usados gólems que funcionaban bajo las órdenes de quien fuera que nos estuviera observando desde las alturas.

Si lo que dijo Jeanne anteriormente era verdad, la ciudad de Hong Kong debía tener una fuerte oposición ante la delincuencia. En una situación así, creo que ni siquiera la Bruja de la Arena Patra podría usar magia con tanta facilidad en ese lugar.

Luego de llegar al quinto piso, Aria abrió de una patada una puerta que al parecer era la sala de mandos. Y entonces, en la parte más al fondo de la sala, donde varios dispositivos como GPS, ECDIS y AIS entre otros estaban alineados… los encontramos.

Era Patra, la cual dejaba su piel ligeramente expuesta vistiendo una ropa tradicional del antiguo Egipto… Y, por el contrario, una chica vistiendo un uniforme oscuro de cuerpo entero del régimen nazi, Ketze Grasse.

“…El mar es realmente algo maravilloso, ¿no creen? Me trae muchos recuerdos de mi época en IU.”

Sin mostrar siquiera una reacción hacia el arma con la que estábamos apuntándole, Patra giró lentamente con un dedo la bola de cristal que llevaba en sus manos.

“Supongo que es porque, en ese mismo IU, fue donde Riko y Koko te dijeron que si tomábamos el barco ellos mismos también lo abordarían. Aunque claramente presentí que no vendrían todos al mismo tiempo, y al parecer fue bingo.”

En ese momento, Katze, que estaba dirigiendo su mirada hacia nosotros desde el asiento del capitán, mostró una sonrisa debajo del sombrero de bruja en su cabeza.

“Katze, Patra, ¿quiénes realmente les informaron de eso? Sus movimientos en esta ocasión fueron inesperadamente veloces.”

A la gran voz de atención de Aria, quien seguía apuntándoles con un arma blanca y negra azabache, Katze simplemente dejó salir una sonrisa y cerro el ojo que no estaba cubierto por un parche. Sabía muy bien que justo ahora estaba frente a mi enemigo… no obstante, sorprendido por la declaración de Aria, me volteé hacia ella.

Aria… ¿acaso estás diciendo que entre nosotros hay un espía?

“¿Acaso no estaban dando un paseo por el oeste de Europa? No me imagino que hayan sido capaces de planear y preparar un ataque a gran escala como éste sin haber recibido siquiera información de Ranpan.”

Al mismo tiempo que escuché las palabras de Aria, usé el Modo Histeria para calcular rápidamente la cantidad de días que Katze realmente habría requerido. El resultado era obvio; claramente sus acciones fueron demasiado rápidas. Sin mencionar que Katze hablaba como si obviamente hubiera tenido el método de ataque preparado de antemano. Sin embargo, eso es algo que ella ni siquiera habría podido planear a tiempo a no ser que alguien de Baskerville le hubiera informado del avance hacia Hong Kong.

“Creo que ya lo había escuchado por parte de Riko, pero lo vuelvo a preguntar. Patra, tu adivinación del horóscopo tenía un margen de acierto del sesenta y siete por ciento, ¿no?”

“…Setenta y uno. Después de todo, es algo que practico todos los días.”

Patra respondió sin resistencia a la pregunta de Aria. No obstante, ni siquiera Granade sería capaz de movilizar a estas dos de clase general hacia Hong Kong basándose sólo en un setenta por ciento de acierto. En otras palabras… había una fuga de información. Una información muy certera de que nosotros nos estábamos dirigiendo hacia Hong Kong.

“De todas formas, mi tierna Aria-chan, ¿de verdad creíste que soltaríamos la lengua sobre «esa persona» en cuestión?”

“Ni por un momento, nazi. Por eso te haré hablar por la fuerza. Kinji, encárgate de Katze, yo iré con Patra. Ustedes dos, por acciones de actividades subversivas, destrucción de maquinaria y violación de la Ley de Viajes, además de daños a… a… ¡en fin, daños a otras cosas, quedan arrestadas!”

¿Por qué no puedes dejar de perder el tiempo en este tipo de charlas…? O eso quería pensar, pero ciertamente incluso yo siento que llegados a este punto es inevitable, y además no contamos con mucho tiempo a nuestro favor.

Y así… Aria y yo levantamos nuestro brazo derecho al mismo tiempo…

¡Ba, bababa!

Los disparos atravesaron las ventanas de la sala, que llevaban al exterior de la terraza del último piso. Más allá de la ventana, dividiéndose a izquierda y derecha, dos figuras saltaron esquivando las balas. Eran las verdaderas Katze y Patra. Me había dado cuenta con antelación gracias a la percepción del Modo Histeria, y es que, hacía unos momentos, las dos personas frente a nosotros simplemente eran dos muñecos bien hechos de arena y fango.

Justo hacía unos momentos, Katze había mostrado unos muñecos monocromáticos, pero sólo para tapar el hecho de que podía hacerlos perfectamente a color. Realmente es una mujer despreciablemente astuta.

Patra por otra parte no se quedaba atrás, y había construido muñecos de tierra. No obstante, tal vez por la concentración que requería u otra cosa, éste había estado totalmente estático. Ese mismo gólem con la apariencia de Patra se hizo arena y se desvaneció en el viento. Al parecer, estaba hecho de arena estelar, sin embargo, la arena que se había escurrido por el aire se transformó rápidamente en una pequeña tormenta y voló en dirección a Aria.

“¡¿…?!”

En ese mismo instante, Aria se puso en cuclillas para que así la arena no le entrara en los ojos. Luego de que la arena cayera a sus espaldas, rápidamente mandó a volar varios disparos con balas tipo .45 ACP en la dirección frente a ella, pero fueron recibidas con un sonido áspero.

La verdad, Patra, que se encontraba en la terraza, había cubierto los alrededores de su propio cuerpo con la misma viruta de metal, transformándola en un pequeño escudo y deteniendo así las balas.

“Ojojo. No esperaba menos de la descendiente de Sir Sherlock. Sin embargo, lamentablemente ya has sido maldita por la arena.”

Patra llevó la punta de su mano hacia sus labios pintados de rojo intenso y se rió elegantemente.

“¿…?”

Algo parecido a humo estaba saliendo de la parte donde la arena había golpeado a Aria… No, ahora estaba elevándose desde todo su cuerpo. Era lo mismo que había visto aquella vez en Embellir. Se trataba de algo que extraía la humedad del cuerpo humano a la fuerza… ¡el hechizo de Patra!

“…¿Uhm…? Ah…. Aah…. ¡Ah…!”

“¡Aria!”

Aria sacó la lengua y comenzó a jadear como si fuera un perro. En aquel momento, cuando intenté moverme para ayudarla… pude ver la figura de Ketze, quien se estaba llevando a la boca una botella de agua mineral.

…¡¿Acaso eso es?!

En el momento que Katze alejó la botella de su boca, rápidamente di un salto como si mi cuerpo hubiera sido disparado.

¡Bshhh!

Katze dejó caer un chorro de agua desde su boca directo hacia mi pecho, pero dando un giro, evité el disparo que parecía ser como el de una pistola de agua. Aquello, que era tan afilado y rápido como una flecha de agua, rasgó mi uniforme a prueba de balas e hizo un boquete en la pared de atrás, cortando incluso el revestimiento metálico como si de queso se tratara. Ésta era la pistola de agua con la que Sherlock me había disparado anteriormente. Una técnica para disparar agua a presión a una velocidad extremadamente rápida, además de que la fuerza de impulso hacía que la penetración fuera mayor que la de un rifle pesado. Aunque el rango de disparo era corto, al parecer podía incluso cortar objetos a largas distancias. Dicho de otra forma, este ataque era lo más parecido a un rayo láser.

Aunque había logrado esquivarlo, el firme equilibrio que había puesto en mi cuerpo se rompió… Claramente pude evitar una caída mortal, no obstante, tuve que cambiar la forma de agarre de mi arma para aterrizar forzosamente apoyado en mi rodilla.

“Oh, vamos, así que también conocías eso.”

Katze se quejó por mi acción, pero inmediatamente tiró la botella de plástico y sacó una Luger P08 dorada. Y así, mientras me apuntaba con la boca del cañón del arma, comenzó a acorralarnos junto a Patra en la sala.

“…Verás, esto es algo que aprendí en IU.”

Entonces traté de hacerme el fuerte… pero claramente no tendría tiempo de rescatar a Aria.

Tomándola sin miramientos, Patra agarró una de las coletas de Aria levantándola así por la fuerza.

“¡Aria…!”

De por sí, el Modo Histeria ya hacía que mi preocupación principal fuera el bienestar del sexo opuesto, pero esa acción hizo que mi atención se desviara aún más. Fue así como Katze corrió rápidamente hacia mí y, aprovechando el sinnúmero de aperturas en mi defensa que tenía… Gtss. Ella puso directamente la boca del cañón del arma en mi frente ligeramente alzada por mi posición.

“¿Lo ves? Fue tal y como te lo dije, Patra. Justo en el momento que se dieran cuenta que eran dos muñecas de arena, se sentirían confiados y vendrían directo a nosotras.”

“Sí. Aunque no pudimos entrar mucho en acción durante la oscura noche de la partícula lapislázuli, al parecer fue la mejor decisión que pudimos haber hecho.”

Decían las brujas que me habían acorralado junto a Aria.

El vapor seguía levantándose desde el pequeño cuerpo de Aria mientras ella apretaba sus dientes… Incluso con el gran malestar que rodeaba su cuerpo, ella en ningún momento soltó sus armas de las manos.

“Oyeee, Aria, ¿quieres ya tirar esas cosas? ¿Acaso no te gusta este tipo?”

Reaccionando a la burla de Katze, Aria abrió sus ojos con resentimiento…

“I-Idiota… n-no es ver… dad…”

Intentó replicar a sus palabras con otra cosa, sin embargo, su condición actual no le permitía hacer mucho.

“Buenooo. En ese caso, lo voy a ejecutar, lo voy a matar, ¿de acuerdo~?”

Luego de recibir nuevamente sus palabras, Aria movió sus dedos temblorosamente, dejando ver como si estuviera a punto de soltar sus armas.

…No lo hagas, Aria. No debes soltar esas armas. No importa si sueltas o no el arma, es seguro que esta mujer me disparará de todas formas. Y tampoco importa si me disparan o no, pero, si lo hacen, al menos tú debes seguir peleando en mi lugar.

“…Aria.”

Aún con la boca de la pistola unida fijamente a mi frente, no le tomé importancia y miré directamente a Aria.

“No te preocupes, no miraré, y sé que tú tampoco. Realmente ya no tengo intención de renunciar al Butei, pero, aun así, algún día seré un miembro común y corriente. Aria, debes salvar a Kanae-san, a tu madre. ¿Lo ves?, tanto tú como yo tenemos cosas por terminar. Por eso no moriremos, no hay razón para hacerlo.”

 Aria 15-1.png

Lo dejé escapar por pura casualidad, pero se me hizo realmente nostálgico… volver a mencionar esta extraña lógica.

Sin embargo, esto era algo de aquel abril que no puedo ni podré olvidar. En aquel momento, cuando el vuelo ANA600 fue secuestrado por Riko, Aria me dio fuerzas de esta misma forma cuando ya me había dado por vencido.

Es por eso que ahora mismo es mi turno de darte fuerzas. No tires esas armas, Aria.

Captando la atención de mis palabras, Katze y Patra se miraron una a la otra. Aria, al parecer recordando los eventos del secuestro del avión, volvió a tomar las armas como de costumbre.

Bien, Aria, así se hace. Sé muy bien que ahora mismo no puedes levantarlas, pero así está bien, tenlas contigo. Después de todo, mientras tengas la voluntad de pelear ardiendo dentro de ti, las posibilidades de victoria jamás se apagarán.

“…Patra, no dejaré que sigas poniendo tus manos en Aria, no importa qué.”

Ante mis palabras, la cara de Aria se ruborizó y Patra simplemente reaccionó con sorpresa. En cuanto a Katze, ella levantó las cejas con fuerza y presionó la pistola con mucha más fuerza contra mi frente.

“Ja, ¿no dejaré que sigas poniendo tus manos en Aria, dices? Oh, oh, qué envidia, muchas gracias por esas dulces palabras. De regalo de Navidad… ya sé, te daré unas balas. ¡Envío especial para la feliz pareja! ¡O eso quisiera decir, pero mandaré a volar esa frase puesto que claramente es signo de una derrotada inesperada!”

Katze, que al parecer se encontraba irritada, puso más fuerza en los dedos que envolvían el gatillo.

“Uhmm, me pregunto si de verdad morirás con un disparo en la cabeza, Tohyama Kinji.”

Con un sonido de metal, Patra movió el cuello, haciendo sonar las cadenas de oro que colgaban de su vestimenta.

“Ciertamente, he escuchado rumores de que este chico puede detener las balas incluso con las manos desnudas. Pero, a la pequeña cantidad de cero distancia, no hay manera de que pueda siquiera extender las manos, ¿no?”

Una sonrisa aguda. Katze tensó sus mejillas en una mueca que claramente era una sonrisa aguda, luego levantó su mano desarmada de forma directamente diagonal realizando así el saludo fascista propio del movimiento nazi. Y entonces…

“¡Sieg heil!”

Lo presionó.

Ella presionó el gatillo. Y justo en ese mismo momento…

¿Distancia cero, dices? Qué equivocada.

Y así, el mundo a mi vista se quedó casi paralizado. Ésta era la habilidad de cámara lenta propia del Modo Histeria… Esta habilidad me permite extender mi tiempo corporal de un solo impulso y ver mis alrededores como si fuera una cámara ultra sensible… La verdad, es una técnica que he estado usando habitualmente en varias ocasiones. Estoy seguro que también la usé aquella vez cuando “fui en contra” del rayo de Kou… No obstante, en esta ocasión empleé esta habilidad de forma más consciente.

Bien, Katze. Si mal no recuerdo, acabas de llamar a esto un rango cero de disparo. Pero lo vuelvo a decir, estás equivocada. No importa si el cañón de la pistola está lo más pegado a mi frente posible, aún queda cierta distancia entre la bala y mi cabeza. En tu pistola y en cualquier otra, existe una pequeña distancia entre la recámara donde se aloja la bala y el cañón de la misma.

En este pequeño momento en que la bala pasa volando por el cañón…

¡Kitsuka, Shuusui, Zetsurou, Ouka, Ouka![2]

En ese mismo instante, y al mismo tiempo, conecté la vértebra cervical y las torácicas a través de los veintiséis huesos con mi columna vertebral, músculo esplenio y músculos romboides menores, todo esto era para poder mover mi cabeza en la misma dirección y sentido de la bala frente a mí.

La velocidad necesaria era de al menos unos mil cien kilómetros por hora. Kitsuka es la técnica inversa usada como protección de desaceleración conectando todos los músculos y huesos del cuerpo, y de allí para llegar al modo de reposo total utilizo el Kitsuka más el Shuusui. Así, mantengo una velocidad subsónica para no perder la consciencia por la onda de choque y recibo el disparo a una velocidad relativa de tan sólo ciento veinticinco kilómetros por hora. Aunque la sangre salió volando desde una parte de mi cabeza, no dejé que la bala penetrara mi cráneo.

Pero no pienses que aquí termina todo, Katze.

Luego de eso, giré como una rueda hacia atrás apoyándome con la rodilla que tenía en el piso y así devolví el disparo enemigo liberando la fuerza de rotación de Zetsurou. Entonces, aprovechando la velocidad que había pasado de mi cabeza a mi pierna derecha, usé el efecto contrario del Ouka, es decir, desde la parte superior de mi cuerpo para elevar la pierna a una velocidad subsónica y… ¡daank!

Mandé a volar de una patada la pistola dorada de Katze. Y manteniéndome en esa postura, di un salto mortal de trescientos sesenta grados y una vez más… ¡daaank!

Y así, justo antes de que mi propio cerebro se estrellara con las paredes de mi cráneo, utilicé el Ouka en mi pierna izquierda para dar otro sentón esta vez en el suelo. Aprovechando ese impulso, alineé los movimientos de mi cerebro con la posición del cráneo para así evitar una contusión cerebral. Con eso hecho, al siguiente instante, el flujo de tiempo en mi cuerpo volvió a correr con normalidad.

¡Btss daaank!

El sonido del disparo que vino desde las manos de Katze y el suelo llegaron a mis oídos casi al mismo tiempo. No obstante, la Luger P08 voló destrozada por los aires hasta tocar el techo y luego las partes cayeron alineadas en el piso de material sintético bajo mis pies. Por otro lado, la bala que había rasgado mi cabeza atravesó la ventana y desapareció en el vacío de la distancia.

A los ojos de alguien más… de seguro lo que vieron fue el disparo llegando a mí y yo derrumbándome hacia atrás en el piso, o al menos hasta la mitad de la técnica. Sin embargo, en la segunda mitad, todos se preguntarían cómo fue que la bala rozó sólo una parte de mi cabeza y siguió volando directo por la ventana tras mi espalda, cómo fue que la pistola de Katze dio contra el techo y se hizo pedazos y hasta cómo fue que conseguí tomar distancia, dar un salto invertido y aterrizar perfectamente. En la segunda parte de la técnica, uno se preguntaría cómo realicé todos esos misteriosos movimientos en tan sólo un instante.

“¡¿…?!”

Por supuesto, Katze, quien ahora tenía ambas manos levantadas como si estuviera saludando a alguien, también se hizo la misma pregunta.

“…¿Lo ves?”

Mientras tanto, Patra simplemente soltó un suspiro.

“¡…!”

Incluso Aria, que seguía en las manos de Patra, tenía una expresión de no entender nada de lo que había ocurrido.

Realmente no puedo culparla. Ciertamente lo intenté, y lo logré, pero ni yo mismo entiendo lo que acabo de hacer justo ahora.

“Ah… Katze, entiendo realmente cómo te sientes, pero ¿no sería mejor no usar armas en un barco con petróleo?”

Dije con una sonrisa amarga mientras un pequeño chorro de sangre fluía desde mi cabeza hacia mi nariz.

Bien. Al parecer, no está rota ni tiene una herida profunda. Esto es lo bueno de tener una cabeza de piedra.

A simple vista, el sangrado era enorme, pero la mayor parte venía del área donde se desprende el cuero cabelludo. Así que, dicho de cierta forma, realmente no tenía heridas graves.

Katze de inmediato sacó la otra arma de su cintura con su mano derecha y retrocedió hacia Patra.

“Tsk, lo veía venir.”

“Tal y como pensé.”

Disculpen… ¿podrían dejar de predecir mis capacidades sobrehumanas, por favor?

No hay gusto en mis acciones si no se sorprenden al menos un poco.

Antes de seguir pensando en ello… ¡bssss!

“¡¿…?!”

Algo vino volando desde la ventana para luego aterrizar en la mano con la que Patra estaba agarrando a Aria. Entonces, al soltarla, el calor que había estado escapando de su cuerpo se detuvo en un instante.

Aunque realmente apesto en lo que al Sigilo[3] se refiere, pude darme cuenta de qué se trataba con tan sólo verlo. Aquello que vino volando había hecho que la maldición desapareciera del cuerpo de Aria. Por otra parte, aquella forma negra que entró desde la ventana y que ahora daba vueltas por la habitación era…

¿Un murciélago…?

Aprovechando su libertad, Aria dio varios ruedos por el suelo hasta llegar a mi lado y finalmente pudo comenzar a respirar con normalidad. Su cabello recogido en coletas estaba seco y ella misma parecía tener una gran sed, pero al menos por ahora no era algo que la fuese a matar.

Por otro lado, Patra y Katze, que retrocedieron a un extremo de la terraza… estaban mucho más alerta que nosotros, que nos encontrábamos al otro lado de la ventana. Al llamarnos la atención, Aria y yo miramos hacia la misma dirección…

“…Uhm…”

Un gran grupo de murciélagos estaba volando en el cielo nocturno y se dirigía claramente hacia aquí. Todos iban volando en grupo, lo que daba una pequeña semejanza a una nube de tormenta. No obstante, lo que más llamaba la atención era lo que todos esos murciélagos uniendo sus fuerzas estaban cargando…

“…¡Kin-chan, vine en tu ayuda!”

Era nada más y nada menos que Shirayuki montada en un “columpio”. En cierta forma, era una manera de volar bastante peculiar si se comparaba con la de los animes de las chicas mágicas retro. Es más, Shirayuki, ¿de verdad viniste volando así desde la base de Ranpan? ¿No te dio vergüenza?

Y así, de esa forma, luego de llegar hasta este sitio junto al grupo de murciélagos… Bhk. Shirayuki entró por la ventana y llegó hasta la cabina de mando. Tras dar un giro usando la fuerza de rotación en su propio cuerpo, se paró frente a Katze y Patra, como si tratara de protegernos a Aria y a mí.

“…¿Quién fue, quién fue la que hirió a Kin-chan?”

Junto a una voz tornada en enojo, Shirayuki estiró su brazo hacia la parte posterior de su uniforme y sacó la Irokane Ayame. Además, como apoyo, los murciélagos que formaban el gran grupo de hacía un par de minutos se estaban reuniendo uno a uno a su lado…

“Oh, ¿entonces quieres decir que a la que no lo hizo no la atravesarás con ese filo?”

Luego, al poco tiempo de que yo comenzase a observarlos, los murciélagos cambiaron de forma hasta convertirse en Hilda, sosteniendo una lanza de tres filos.[4]

Las primeras que llegaron fueron las dos Stealth que formaban parte de todas las personas que se habían quedado en la base de Ranpan. La Bruja de las Flamas y la Bruja del Relámpago VS la Bruja del Agua Maldita y la Bruja de la Arena.

Justo ahora había cuatro brujas en el gran petrolero modelo Syma Hall, por lo que el escenario ante mis ojos era el mismo que vería en una película de peleas sobrenaturales. Sin embargo… en el momento que pensé eso, la niebla y la arena ya estaban danzando por el aire.

“¿Una pantalla de humo?… ¿Acaso piensan huir?”

En respuesta a las palabras soltadas por la voz ronca de Aria…

“Toonto, se le llama estrategia. Después de todo, sería estúpido por mi parte fallar a estas alturas sólo por falta de oxígeno.”

“Ojojojo, sí, ya no queda mucho tiempo después de todo.”

Dijeron Katze y Patra mientras desaparecían en lo profundo de la niebla y la arena que se ponían más densas con cada segundo que pasaba.

Y así, hasta que finalmente ya no se podía ver nada en el interior de la cabina…

Bst… ¡Bstt bstt bstt! Hilda, con unas alas que crecieron de repente en su espalda, disipó toda la pantalla de humo alrededor de la sala. Sin embargo, tanto Katze como Patra ya se habían alejado de la terraza en lo que parecía ser un avión de papel pero hecho de arena. Montadas en él, recorrieron una distancia de cien metros desde la cubierta hasta el estribor. Justo allí, donde varios soldados Anubis estaban a la espera, comenzaron a cargar dos grandes objetos en sus manos como si fuera un altar portátil.

…¡¿Torpedos…?! No, no es eso. Recuerdo haberlo visto antes. Fue en aquella época cuando Jeanne aún pertenecía a IU. De seguro es el Orcus, un submarino de ultra velocidad que usa la supercavitación como propulsión, sin mencionar que hay dos de ellos.¿Acaso piensan escapar con esto? ¿De verdad piensan salir de esa forma desde aquí, desde Hong Kong, el cual se convertirá en un completo infierno en poco?

“¡Como siempre, son rápidas para huir!”

Dijo Aria, quien inmediatamente hizo una recarga rápida a sus pistolas y saltó hacia la terraza…

¡Brbrbrbrbr!

Sin tomar mucho en cuenta que estaba fuera del rango de disparo, ella comenzó a liberar una ráfaga de balas .45 ACP. Y así, las catorce balas liberadas desde las pistolas M1911 bicolores elevaron un ruido uno tras otro. El duro sonido del metal golpeando a otro terminó de escucharse y la bala consiguió inutilizar uno de los Orcus. Al ver eso, Katze y Patra se quedaron perplejas sólo por un momento, pero de inmediato supieron responder a la situación.

Tanto Katze como Patra se subieron en el otro Orcus que cargaban los soldados Anubis y luego sacrificaron a algunos de ellos para crear otra cortina de humo. Y luego… ¡sboom! Más allá de la pared de arena se pudo escuchar el sonido del Orcus cayendo al agua.

Era bastante claro que la apresurada Aria no lo sabía, pero incluso dos personas pueden montar en el mismo Orcus. De hecho, fue lo que hicimos Shirayuki y yo en aquella otra ocasión… aunque íbamos bastante apretados.

“¡Lo que faltaba! ¡Un torpedo, que alguien me traiga un torpedo!”

Dijo Aria enojada como un capitán de U-boat inglés mientras golpeaba con frustración el piso de la terraza.

…A esa velocidad no será posible alcanzarlas. Se nos escaparon completamente…

Por mi parte, luego de sacudir un poco la cabeza y guardar mi Beretta en su funda… pude escuchar el sonido de unas hélices acercándose desde lo alto. Al salir a la terraza para inspeccionar el sonido, pude verlo; era un avión anfibio acercándose desde la misma dirección de la base de Ranpan.

Tal vez para evitar ser atrapados por la ventilación de gas que se elevaba del barco, habían saltado desde una altura considerablemente alta y luego abrieron sus paracaídas. El número de personas era cuatro específicamente.

Gracias al Modo Histeria pude verlas perfectamente. Eran Riko, Reki, Kou y… Jinyang Koko, quien traía puesto unos anteojos.

…Viéndolo de esta forma, debo elogiar la forma de manejar el tiempo del enemigo…

Realmente aprecio estos refuerzos, pero Shirayuki y Hilda llegaron justo después de que Aria colapsara y a mí me dispararan. Sin mencionar a Riko y las demás, que acaban de llegar justo después de que Katze y Patra huyeran. En otras palabras, todas nuestras acciones fueron lentas. Quedó claro que tanto Katze como Patra estaban acostumbradas a este tipo de batallas.

En todo caso, evitando la cubierta donde aún había varios gólems dispersados, Riko y las otras chicas aterrizaron en la parte superior del edificio residencial.

Fue así como me reuní con los refuerzos en la sala de mandos mientras Shirayuki se encargaba de la herida en mi cabeza.

“A decir verdad, al principio usamos un bote para venir hasta aquí contra la marea, pero sólo hasta mitad de camino. Luego pudimos conseguir este hidroavión en el estrecho de Tathong. La verdad es que pensaba llegar al menos cinco minutos antes de lo esperado, pero por lo que veo nos retrasamos un poquito. Ki-kun, ¿estás bien?”

Dijo Riko con pesar luego de ver nuestro estado y el del barco.

“Estoy bien… Por cierto, ¿y Kou? No la veo por ninguna parte.”

Pregunté luego de inspeccionar los alrededores y ver sólo a Riko, Reki y Jinyang.

“¿Kou?, abajo, en la cubierta. Va a detener a los muñecos que intenten entrar a aquí.”

Luego de obtener una respuesta por parte de Jinyang y mirar por la ventana… allí estaba la figura de Kou blandiendo la espada de la Luna Creciente del Dragón Verde y derrotando con ella a los gólems uno por uno.

Tal vez era porque ahora Patra los estaba manejando desde la distancia, pero sus movimientos eran muchos más sólidos que antes. Así, con acciones organizadas, los muñecos siguieron intentando irrumpir en el edificio.

“¡Kou…!”

Preocupado, levanté la voz, pero en ese momento…

Uaaaaah… Escuché el gran grito de pelea de Kou. Ciertamente, ella justo ahora estaba protegiendo este edificio residencial, pero más bien parecía como si estuviera empujando hacia atrás a todos ellos.

“No te hagas la idea equivocada. Nosotras no sólo peleamos por ustedes, sino por todo Hong Kong. ¡Así que lo primero es hacer algo para manejar esta cosa!”

Al mismo tiempo que escuchamos el grito de Jinyang, decidimos dejarle la protección de esta cabina a Kou y comenzamos a investigar el estado de los equipos y la forma de manejarlos.

…Kou. Aunque siempre estabas inquieta y dudando sobre tu resolución, ya ves que puedes hacerlo si lo intentas. Justo ahora, esa fuerza es comparable con la del mismo Son[5]. Pero claramente era algo obvio. Después de todo, eres una sola con mi anterior enemigo… con Son, y lo que él puede hacer, tú también puedes. Simplemente lo que necesitas es valor, y sé que tú, Kou, eres la clase de chica que obtendría todo el valor posible si es para ayudar a otros…

Aunque el mecanismo de dirección de la cabina estaba casi completamente dañado, Jinyang seguía indagando en él para probar si se podía hacer algo… Mientras tanto, las otras chicas y yo saltamos hacia la cubierta y ayudamos a Kou a exterminar a todos los gólems que faltaban.

Justo ahora, y finalmente, todos los enemigos habían regresado a ser arena común y corriente y comenzaron a volar por el aire junto a los uniformes nazis que vestían. Los emblemas de calavera también comenzaron a caer y esparcirse por todo el barco, dándole ahora pinta de ser un crucero embrujado.

Luego de la batalla, Shirayuki y Riko comenzaron a mover sus hombros de arriba abajo tratando de tomar aire por el cansancio.

“…No creo que sea fácil detener esto. Han destruido varias partes específicas del mecanismo.”

Nos reportó con frustración Jinyang. Al parecer, no sólo había revisado la sala de mandos, sino también el cuarto de maquinarias debajo del quinto piso.

El petrolero se encontraba pasando en medio de la bahía de Victoria.

Supongo que el tiempo que nos queda es de menos de diez minutos ahora.

“Bueno, desde un principio pensé que sería complicado detenerlo. Pero de todas formas no tenemos una escapatoria lista, y tampoco podemos evacuar todo Hong Kong. Y bien, ¿alguna idea?”

Dijo Aria mientras bajaba sus armas y se secaba el sudor de la frente. En respuesta, Riko dijo mientras veía la inmensa cubierta…

“Esto es algo que aprendí de Katze en IU. El derramamiento de petróleo puro puede causar una gran explosión, así que, si ponemos un explosivo en la parte de carga inferior y agrietamos unos cuantos metros, el barco se partirá por su propio peso y por la presión del agua debajo de él. Tal y como las dos partes de la cáscara de un huevo al partirlo.”

“Pero si hacemos eso, ¿esta cosa no volará en pedazos?”

Riko sólo sacudió su cuello ante la pregunta de Aria.

“Para que eso no pase, usaremos el cilindro explosivo. Básicamente lo usaremos como si fuera una gran mina terrestre. Si podemos hacer que eso abra una abertura en la parte inferior del tanque de carga, es decir, en la parte inferior del barco y los depósitos de lastre, podríamos ocasionar una explosión mucho más pequeña de lo necesaria. Además, incluso si el combustible llega a detonar, el agua del mar se ocupará de absorber gran parte del calor, por lo que no se producirá una explosión tan grande.”

Veo que las personas que se dedican al terrorismo… son ingeniosas para este tipo de cosas. Demasiado para mi gusto.

No obstante… con esto, la conversación llegó a un punto decisivo. Incluso si no hubiese estado usando el Modo Histeria ahora mismo, podría haber entendido al menos eso.

“Pero… en sólo diez minutos no creo que podamos encontrar el tanque que contiene ese cilindro y mucho menos pasarlo al de agua de lastre. Veas por donde lo veas, es un murige[6].”

Dijo Riko mientras doblaba sus labios por la frustración. No obstante, la veterana en el manejo de bombas Jinyang se dio la vuelta… agarró una de sus negras coletas y llevó la punta hasta su boca mientras hablaba en lo que parecía ser chino.

Al parecer, justo en una parte de la trenza había instalado un dispositivo de comunicación. Y así…

“…El cilindro explotará cuando el sensor detecte el choque del petrolero con la orilla. Hasta entonces, Ranpan nos dará algo de tiempo.”

Dijo mientras miraba al océano y luego volvía a hablar a través del intercomunicador.

En frente de Jinyang y desde la parte trasera del petrolero pude ver una luz acercándose. Era un barco alcanzando al petrolero, abriéndose paso a través de la oscuridad de la noche a una gran velocidad. No, no era sólo un barco. Detrás del primero, más allá de lo que se podía ver en el mar, dos, tres, cuatro, diez, veinte embarcaciones más comenzaron a acercarse. Todos eran barcos también, y la enorme cantidad de ellos se estaba abriendo paso a través del mar, tratando de alcanzar este petrolero fuera de control.

Los barcos de Ranpan venían acercándose por el extremo este de la bahía de Victoria. Por suerte, la corriente marina ya había vuelto a fluir con normalidad, tal vez porque Katze había salido huyendo lejos de aquí. Cruceros de alto lujo, barcos de la guardia costera, transbordadores e incluso barcos de pesca. Cada uno venía apareciendo uno tras otro. Y así, en el primero en alcanzar la suficiente velocidad para correr al mismo nivel que la gran cubierta del petrolero…

“…¡Tohyama-san, nosotros nos encargaremos de ayudarlos!”

¡Shokatsu…!

El que habló a través de un megáfono era Shokatsu Seigen. Fue así como Shokatsu se giró hacia nuestra dirección mientras el viento comenzaba a arrugar su ropa. Entonces tomó el mando mientras hablaba en chino.

Luego, varios barcos que habían logrado dejar una distancia bastante corta con el petrolero lanzaron un gran gancho con una cuerda algo rústicos. Y así, aunque algunos fallaron, varios lograron incrustarlo en la parte trasera del petrolero, conectándolos con sus propios barcos y por tanto reduciendo la velocidad. El sonido de las cuerdas estirándose se alzaba una y otra vez con cada tirón.

…Ciertamente, están tirando de él.

Los barcos que no pesaban más que unos cuantos cientos de toneladas comenzaron a arrastrar hacia atrás este gran petrolero de ciento cincuenta mil toneladas para que así no chocara contra la bahía de Victoria. Si con sólo uno no eran suficiente, entonces varios más, veinte, cincuenta barcos más, se comenzaron a agrupar. Al ver con más atención, me di cuenta que las otras Koko se les habían sumado luego de llegar a la escena cada una en un bote a motor.

“…¡Mǎyǐ jíbài dà xiàng!”

Y así, la multitud de personas en los barcos alrededor de Shokatsu elevaron un gran grito de “¡OOOOOOOOOOOH!”

La fuerza y habilidad de Shokatsu… justo ahora estaba moviendo la motivación de cientos de personas. Sin embargo, aunque podría sonar grosero, cada uno de esos barcos era demasiado pequeño, además de que sus direcciones eran desiguales. Aunque era bastante evidente, nunca habían hecho un tirón de guerra, puesto que incluso algunos otros ya se habían volcado. A pesar de todo, cientos, miles de personas seguían reuniéndose y formando así una gran fuerza. Y por supuesto, aquél que estaba dirigiendo a esa gran cantidad de personas no era otro sino Shokatsu. Todas las personas estaban uniendo fuerzas, siendo dirigidos por él y para él. Claramente era el modelo perfecto de carisma.

“…Por cierto, ¿qué es lo que está gritando Shokatsu desde hace rato?”

Incluso las hormigas pueden derrotar a un elefante.”

Jaja, ya veo. Ciertamente, si se reúne un ejército de hormigas, no es imposible derrotar a un gran elefante. En ese caso, yo también… me encargaré de darle una buena mordida en la espalda de este gran elefante. Después de todo, es lo que el jefe de las inteligentes hormigas aquí debería de hacer.

Ciertamente, la velocidad seguía decreciendo un poco gracias a los esfuerzos de los hombres del mar de Ranpan… pero era imposible que detuvieran una estructura tan grande como éste. Aunque iba algo más lento, seguía acercándose más a la costa este.

“Medición, veintiún nudos. Quedan diecinueve minutos, Kinchi. Luego de eso, llegaremos al noroeste de la bahía de Victoria… y nos estrellaremos a los pies del ICC[7].”

Luego de que Jinyang informara del resultado de sus cálculos, comenzó a correr cuesta abajo hacia la cubierta, y por supuesto yo también la seguí. Al llegar, vi a Shirayuki y Hilda tomadas de ambas manos, caminando mientras el sudor se desprendía de sus frentes. Después alcancé a ver a Aria, Riko, Reki y Kou…

“…¿Están usando sus poderes para detectar el cilindro?”

Ante mi pregunta, Reki asintió ligeramente. En ese momento, y de repente, Shirayuki y Hilda señalaron en una dirección con sus manos al mismo tiempo y dieron unos cuantos pasos. En cierta forma ya lo había entendido… pero efectivamente se trataba de una técnica muy parecida a la de Kokkuri-san.[8]

“…Está aquí, justo aquí abajo. Aunque sólo es una intuición…”

Tal vez se debía a la gran concentración en la que estaba metida, pero, al abrir los ojos, Shirayuki se tambaleó un poco y fue apoyada por Reki.

“La bodega número 4, es decir, el tanque principal, ¿no es así?”

Dijo Riko mientras le prestaba su hombro a Hilda, que se estaba tambaleando de la misma forma que Shirayuki.

Según Jinyang, el petrolero carga con varios tanques de crudo que van del 1 al 7 distribuidos todos en la parte frontal, central y trasera del barco. Sin embargo, dado que la partición al parecer había sido abierta por Katze y Patra, si uno rompiera la parte inferior del barco, todo el petróleo sería liberado al mismo tiempo. En otras palabras, eso significaba que el cilindro explosivo debía estar dentro de alguno de esos tanques con todo el petróleo.

“Gracias, Shirayuki, Hilda… Pero ¿cómo se supone que encontraremos algo hundido en petróleo?”

Dije mientras veía el reloj en mi mano y todas las demás se miraban las unas a las otras.

Ciertamente, la gasolina refinada tiene una contextura mucho más liquida y transparente, pero el petróleo puro es claramente como lodo negro. Es obvio que incluso si pudiera meterme allí, no sería capaz de ver nada, ni qué decir del fondo.

“Supongo que tendríamos que hacerlo con un traje de buceo o algo así, luego sumergirnos y buscarlo.”

Respondió Kou…

“Imposible. Al entrar en contacto con el petróleo, éste afectará al cilindro regulador de oxígeno y quedará inservible en cuestión de segundos.”

Pero Jinyang replicó mientras negaba con la cabeza.

“Entonces, ¿cómo se supone que lo haremos? Creo que ni siquiera Kinji podría bucear así sin más.”

No, Aria, nada de “creo”. Es imposible. Mi piel se caería en segundos.

Miré a Aria fijamente mientras pensaba en eso, y luego…

“…Usemos eso.”

Jinyang de repente señaló a la cabina del Orcus que Aria había dañado hacía unos momentos.

Originalmente, el Orcus fue diseñado por Jinyang en la época en la que pertenecía a IU, por lo que es bastante razonable que conociera su estructura y capacidades a la vez que su resistencia al petróleo puro. Al final, todo terminó con el plan de montar en el Orcus que ahora se había conectado al gancho de la grúa encima del tanque. Jinyang abrió la escotilla y comenzó a cerciorarse que el sistema eléctrico del dispositivo siguiera funcional.

“El Orcus tiene instalado un pequeño brazo mecánico. Úsalo para tratar de agarrar el cilindro explosivo.”

Sólo de escucharla ya me comencé a dar cuenta que esto era bastante complicado, pero, de todas formas, justo ahora no tenía tiempo para dudar.

Después de todo, al parecer nos había llevado cerca de diez minutos solamente preparar todo esto.

“Creo que debería dejar claro que nosotras no sabemos exactamente en qué posición se encuentra el cilindro. Nuestra Detección sólo nos dijo que se encuentra “en alguna parte” del tanque. ¿Cómo piensas exactamente encontrarlo?”

Si ya de por sí todas tenían miradas llenas de preocupación, para sumar algo más a la lista, Hilda dijo eso despreocupadamente.

“…El brazo tiene un sensor. Sólo queda buscarlo con eso. Tenemos que apresurarnos.”

Respondió Jinyang de una manera robótica.

“No hablas en serio…”

Dijo Aria con un tono de voz desesperado.

…Ciertamente, eso es casi imposible.

“Está por alguna parte” no es una información que se pueda usar en estos casos. Ni que estuviera buscando una aguja en un pajar. Sin embargo, el único camino a la sobrevivencia luego de haber unido fuerzas con todas las chicas… no era algo que pudiera seguirse con un solo paso al parecer.

…Pero… aun así, no puedo permitirme involucrarlas más en esto. Después de todo, el único que puede abrir ese camino justo ahora es el hombre capaz de hacer posible lo imposible…

“Yo también voy, Jinyang. Me encargaré de lograrlo de alguna forma, tengo un plan después de todo.”

…Sí, éste es mi rol, mi deber. Además, ya no queda tiempo.

Al ver mi reloj me di cuenta que ya sólo quedaban menos de ocho minutos.

Puse mis manos en la escotilla del Orcus y sin decir mucho más comencé a meter mis pies. Si tuviera que dar un ejemplo de la posición, yo estaba detrás de Jinyang, como si fuéramos en una bicicleta para dos.

Dentro de la cabina había un par de libros en alemán y un reloj de bolsillo con una esvástica grabada en él. De seguro eran objetos personales de Katze. Considerando que había dos Orcus, supongo que éste era en el que ella iba a montar. Por dentro era bastante estrecho, tanto que sentía que la parte superior de mi cuerpo no cabría. Al darme cuenta de ello, traté de empujar un poco la espalda de Jinyang para luego… Hyoo.

Ella de repente se levantó justo frente a mí para tratar de cerrar la cápsula…

Pyu

“¡…!”

L-Lo agarré…

Agarré el pequeño trasero de Jinyang. En mi mano izquierda… y luego la derecha… ¡sentía la suave sensación…!

“¡E-E-En un momento como éste, ¿dónde crees que estás tocando?! ¡Lo que tienes que agarrar es el explosivo, no mi trasero!”

¡Gssh! Jinyang trató de levantar una patada hacia la parte inferior de mi abdomen, pero debido a los pantalones tipo hakama que llevaba puestos, no pudo conectarla. Qué bueno, porque sus patadas realmente duelen.

“¡En serio, ¿qué estás haciendo, Kinji?, tonto! ¡No hay tiempo para eso ahora!”

“¿Kin-chan…?”

“¡Oooh! No esperaba menos del gran Ki-kun. ¡No importa el momento, siempre haces la del pervertido con suerte!”
“…”

Aria de inmediato comenzó a golpear mi cabeza con el mango de sus dos espadas para finalmente apuntarme con lo que parecía ser un Dragunov. En fin, al final terminé dentro de la cápsula. A-Aunque el evento de hacía un momento hizo elevar un poco el Modo Histeria.

Vamos, quisiera que al menos no me golpearan en la cabeza. Ciertamente, Shirayuki me aplicó unos cuantos tratamientos hace un rato, pero igual me dispararon, ¿sabes?

Infiltración en un tanque; la última estrategia que se nos ocurrió fue evidentemente desmantelar el cilindro explosivo. No hace falta decirlo, pero aquellos que se dirigían justo ahora para realizar esa misión eran Jinyang de Ranpan y evidentemente yo, del equipo Baskerville. Éste era el momento en que literalmente aliados y enemigos teníamos que trabajar juntos para salvar a la gente de Hong Kong.

…Gknn…

La cabina del Orcus se cerró y por un momento todo se volvió obscuro, no obstante, de inmediato la imagen del exterior se reflejó por dentro gracias a la cámara externa. Sensorialmente hablando, era como si la parte delantera del interior del Orcus estuviera acristalada.

Afuera, ya se podía ver totalmente la gran torre del ICC cerca de la bahía de Victoria.

Si nos estrellamos, aunque sea por unos escasos metros debajo de ella, todo habrá terminado.

Jinyang comenzó a mover sus manos y mostró el tiempo restante que nos quedaba en la pantalla de la cabina… Sólo quedaban seis minutos con cincuenta y dos segundos.

“Monitor de sistema ambiental, funcionando… Abran la escotilla del tanque de petróleo.”

Informó Jinyang con un tono de voz algo enojado (hacia mí, claramente).

“¡Recibido, la voy abrir ahora!”

Respondió Aria con un tono digital a través del parlante.

Desde el monitor podía ver cómo Aria, Shirayuki, Reki, Kou y Hilda unían sus fuerzas e intentaban girar la válvula… Así, poco a poco comenzaron a abrir la entrada del tanque de petróleo número 4, que se veía como un gran pozo. Una vez abierta por completo la escotilla, todas las chicas se alejaron de inmediato. Algo bastante obvio, ya que, después de todo, el petróleo puro viene junto con un gas tóxico aparte del inerte.

“Desde este punto queda completamente prohibido disparar desde afuera, ¿eh?”

“Ya lo sé, pervertido.”

En serio, Aria, ¿por qué justo ahora te da por llamarme pervertido?

“¡Riko! ¡Mueve el cabrestante!”

Riko, que acababa de subir a la grúa, recibió el grito de Aria… Ghh… Ghh… Para luego controlarla y levantar el Orcus.

Y así tanto Jinyang como yo, agarrados fuertemente al asiento, comenzamos a ser movidos hacia abajo. Lentamente, la grúa iba bajando el Orcus hacia el tanque procurando no golpear con los bordes. Después de todo, aun con revestimiento, el Orcus seguía siendo de metal. Había que procurar no causar ningún tipo de chispa al golpear metal con metal.

¡Frrr… gtss…!

“¡…!”

Tanto Jinyang como yo, al igual que todas afuera, tragamos saliva. Por culpa de la corriente de aire, el Orcus había golpeado la tapa de entrada del tanque, bastante fuerte en realidad.

Pero… c-creo que estamos bien por ahora. Al parecer no salió ninguna chispa.

No obstante, Jinyang estaba chasqueando la lengua mientras miraba fijamente una parte del monitor. Lo que había en esa parte era una especie de contador, pero el valor numérico se estaba reduciendo.

“¿Acaso hay alguna falla?”

“La hay. Pero tenemos que seguir adelante.”

“Concuerdo.”

Y así, mientras intercambiábamos ese tipo de palabras… Jinyang y yo comenzamos a adentrarnos en el tanque de crudo el cual podría matarnos con sólo respirar un poco de su gas.

“Jinyang, ¿están bien? ¿No hubo ningún daño en el sello hermético?”

Dijo Aria… pero dado que Jinyang no respondió…

“Estamos bien de aire aquí.”

En su lugar fui yo el que lo hizo. Pasara lo que pasara o los problemas que ocurrieran, no nos quedaba más que seguir avanzando en las profundidades de este petróleo.

Ngl…

El petróleo comenzó a pegarse y lubricar la parte frontal del Orcus. La presión comenzaba a sentirse a través de la cubierta exterior mientras nos hundíamos más y más.

“Está mucho más pegajoso de lo que pensaba… ¿De verdad podremos llegar hasta el fondo?”

“La carga que lleva este Syma Hall se extrae de los pozos de Indonesia. El petróleo crudo con base de parafina tiene un nivel de viscosidad alto, pero su peso es mucho más ligero. Es decir, la fuerza de rozamiento es casi nula. No hay de qué preocuparse.”

Y así, Jinyang comenzó a explicarme mientras el Orcus seguía hundiéndose gracias al control del cable. Aunque teníamos luz para alumbrar nuestra delantera, la distancia de visión que la cabina ofrecía seguía siendo de tan sólo treinta centímetros. Sin mencionar que… estar en medio de esa masa aumentaba el calor. Posiblemente, este petróleo aún guardaba la temperatura con la que fue tomado de su lugar de extracción, al menos unos veinticinco grados, diría yo.

Mssh…

Al escuchar ese extraño sonido en mi oído, levanté un poco las cejas en señal de preocupación y luego…

“…El Orcus originalmente es una máquina que se especializa en la aceleración y el impulso, sacrificando un poco el nivel de resistencia a la presión. Está diseñado para navegar a baja profundidad, envolviéndose en pequeñas burbujas que evaporan el agua del mar, por lo que no está pensado para trabajos de buceo.”

“¿Hasta qué presión… aguanta este diseño?”

“Dos atmósferas.”

“¿Y ahora estamos en?”

“…2,3 atmósferas. Normalmente, los petroleros regulan la densidad del crudo, pero de seguro detuvieron el funcionamiento de la ventilación de éste para que el petróleo se esparza más fácilmente. Cuanto más profundo vayamos, la presión aumentará más.”

Así, el Orcus seguía hundiéndose mientras golpeaba una y otra vez las vigas de refuerzo del tanque. A cada golpe que se producía, nuestras espaldas comenzaban a helarse más y más, pero al final… grmm… la posición en la que estábamos al entrar por primera vez había regresado, es decir, finalmente habíamos tocado el fondo del tanque.

“…”

Aun así no veíamos nada, o para ser más preciso, no podíamos ver reflejado ninguna bomba en la pantalla frente a nosotros.

Faltaban al menos cinco minutos para la detonación. Usando el brazo mecánico del Orcus, Jinyang comenzó a buscar en medio de la oscuridad del petróleo… pero no hubo suerte.

“Kinchi, ¿qué vamos… a hacer?”

Ahora era mi turno de responder, sin embargo, por alguna razón sentí cierta falta de aliento. Por un momento pensé que se debía al calor acumulado, pero dejé de pensar en ello de inmediato. Incluso mis ojos daban vueltas. Me froté los ojos, y luego de que tratara de tomar un gran aliento, Jinyang dijo…

“El suministro de oxígeno integrado en el Orcus… se está acabando. Eso fue… ah, ah… lo que se averió… en el primer choque… ah, ah…”

Entonces a eso se debe la falta de oxígeno… Este Orcus, a pesar de ser de alto rendimiento, es un vehículo bastante frágil.

Aun así, traté de poner todas mis fuerzas en no perder mi consciencia aturdida, luego pegué mi hombro derecho a mi oído y, con el mismo brazo, me junté a un extremo de la cabina. Y así, con mi brazo derecho… Komm, komm, komm… Comencé a golpear varias veces la pared de la cabina.

Debo concentrarme… Debo escuchar bien el sonido de vuelta. Tengo que sentirlo. Para eso debo poner toda la fuerza del Modo Histeria en la sensibilidad auditiva. Aria, Shirayuki, Reki, Riko, Hilda, Kou, Shokatsu… y todos los chicos de Ranpan… No puedo desperdiciar los rieles de supervivencia que con todos ellos hemos logrado establecer. Por eso… ¡me encargaré de ser el ancla que los lleve a ese camino!

“…Kin-chi…”

Jinyang estaba ya aturdida por la falta de oxígeno.

Una y luego otra; varias gotas de sudor comenzaron a caer de mi frente por el calor.

El cilindro explosivo debería estar por aquí. No, estoy seguro que está aquí. Confío en Shirayuki y Hilda. El eco… no es muy claro, pero posiblemente…

“Está en la parte trasera a la derecha… Jinyang, extiende el brazo hacia las cinco en punto. ¡S-Si tan sólo logramos extenderlo…!”

Le dije al oído a Jinyang mientras hacía todo lo posible por respirar.

Y así, con su consciencia casi ida y sin poder ver siquiera la pantalla, ella… comenzó a mover el brazo mecánico y buscar en medio del petróleo… usando su último aliento de fuerza. Sin embargo, aun así no había nada en la dirección donde la mano estaba buscando, y, además, el tiempo límite para la explosión era de tres minutos. Ya era tarde. Incluso si regresábamos, la explosión se produciría en esa pequeña cantidad de tiempo sin remedio.

…¡Entonces, hasta aquí llegamos…!

En el momento que pensé en ello y cerré fuertemente ambos ojos…

Ghhui…

Atraído por el sonido del brazo llegando al límite del tanque… vi que avanzó un poco más e hicimos contacto. Justo allí, en lo más profundo del tanque de petróleo había algo, un poder que no podía ser visto.

…¿Acaso eso fue la fuerza magnética…?

Se trataba de magnetismo sin lugar a dudas. Era muy seguro que el cilindro explosivo se hubiera adherido al fondo del tanque usando imanes. Y esa misma fuerza magnética era la que estaba atrayendo al brazo y ayudándolo a avanzar.

“¡Ha-Hazlo, Jinyang, agárralo!”

Dije con un tono de voz cansado, pero lamentablemente Jinyang ya se había desmayado. Tratando de imitar sus movimientos, agarré el control del brazo por encima de la mano de Jinyang.

“…¡Hgm!…”

Atrapé la bomba… o tal vez no. De hecho, no podía confirmarlo ni tenía el tiempo para hacerlo.

“¡Súbe… nos…!”

Luego de transmitir esas palabras a través del intercomunicador… mi consciencia se desvaneció.

* * *

Siento como si alguien… me estuviera abrazando… De alguna forma, siento un buen aroma…Tal vez no es algo que yo diría, pero es un dulce y tierno aroma. Como si fuera una flor de gardenia…

“…¿A-Aria…?”

“Por fin despiertas. Vamos, respira a fondo.”

Al abrir los ojos me di cuenta que por alguna razón me encontraba boca arriba con la cabeza apoyada a las rodillas de Aria. Mientras tanto, Reki estaba poniendo en mi boca un respirador de oxígeno tipo spray. El viento que pasaba por mi cuerpo era uno que no había sentido dentro del Orcus…

Al parecer, me encontraba en la cubierta superior del petrolero. Y justo a nuestro lado, había un hombre alto…

“Definitivamente éste es un buen petrolero, Kinji. De hecho, de todos los barcos, éste es el que más me gusta.”

…¿M-Mutou…?

Se trataba de Mutou Gouki del Departamento de Logi, que había venido con nosotros en la Caravana 2 a Hong Kong. Vistiendo la chaqueta de la escuela Butei, justo ahora estaba admirando con alegría los alrededores del petrolero.

“…”

Al apresurarme y levantar la parte superior de mi cuerpo, pude ver a Jinyang también en la cubierta. Ella tenía los ojos abiertos, pero seguía derrumbada en el piso mientras Kou le aplicaba la bolsa de oxígeno. No obstante, tal vez fue porque se dio cuenta de que me levanté, pero de su manga sacó y agitó débilmente un abanico con la palabra “Koko” escrita en él.

Al mirar hacia arriba noté que la válvula del tanque de petróleo ya estaba cerrada. Mientras tanto, la grúa estaba bajando tanto el Orcus como el cilindro explosivo, como si fueran dos salchichas pagadas una a la otra. El brazo del Orcus fue más resistente de lo que esperaba y tenía agarrado el cilindro explosivo, que al parecer no estaba ya envuelto en petróleo sino en agua, como si hubiera sido lavado. Y allí encima, sentada en un andamio simple hecho de madera y extendiendo su mano hacia el explosivo que acababan de extraer, estaba… ¿Hiragi-san de Amdo?!

“N-No pensé que vendrías… Mutou.”

“¿Acaso no fuiste tú el que me llamó? Cuando estaba comiendo, recibí una llamada de Mine y en menos de cinco minutos llegaron unos tipos parecidos a la Yakuza de Hong Kong y me montaron en un auto. En fin, después de varias cosas llegué a este buque. Aah, no olvides devolverme mi cena. Por cierto, Anzai y Katori fueron los que detuvieron el motor, pero igual fue un poco tarde, porque la corriente nos trajo hasta la costa, así que tal vez choquemos un poco con ella.”

Dijo Mutou con una sonrisa mientras sostenía en su mano lo que parecía ser su aparato de comunicación.

Ya estábamos prácticamente en la orilla. El edificio de ciento dieciocho pisos del ICC estaba tan cerca como para poder ver cada una de las ventanas. El Syma Hall ciertamente había bajado la velocidad, pero aun así seguía avanzando a uno o dos nudos.

Supongo que a este paso no podremos evitar el choque contra la orilla.

“Vamos, no pongas esa cara. ¿Acaso no sabes que los petroleros de hoy en día son tan resistentes como los tanques de guerra? Apenas se machacará la punta, y por supuesto no se hundirá.”

Y así, seguido de la frase de Mutou…

Mkkk… Bkkkrr…

Se escuchó tal sonido venir desde los lados del barco. Troncos y pedazos de madera volaron por el cielo nocturno a través de la proa del barco. Tal vez era madera que los miembros de Ranpan habían preparado en el punto de colisión para usarla como amortiguador. Incluso boyas marinas salían volando a la par que la madera.

“…El camarote, se sacudirá un poco más.”

Dijo Mutou mientras se ponía de rodillas.

…¡Ghooomm…!

El ruido sordo de la vibración rugió ferozmente… sin embargo, fue realmente una gran sacudida. Incluso Aria y las demás tenían expresiones complicadas en sus rostros, pero aun así no era lo suficiente fuerte como para hacerlas caer.

Aun si chocando contra la orilla de esta forma el petrolero no era tan frágil como para destruirse por la fuerza de impacto…

…Y así, al final, Hong Kong terminó recibiéndolo. Luego de llegar finalmente una orilla, extendieron una escalera desde el buque. Entonces, uno a uno, varios miembros de la HKPF[9] comenzaron a reunirse.

Sinceramente pensé que justo aquí nos malentenderían y nos arrestarían, pero, cuando todo el equipo Baskerville se dirigió a la escalera, más bien nos recibieron con alegría. Al parecer, Shoketsu se había comunicado con antelación con la policía de Hong Kong, ya que, después de todo, algunos miembros internos de la policía son también agentes de Ranpan.

Y así, mientras nuestro equipo ponía pie en las tierras de Kowloon, varias docenas de policías comenzaron a saludarnos… Fue así como la gente de Hong Kong nos hizo llegar su agradecimiento mientras nosotros nos alzábamos como victoriosos.

El petrolero ya se ha detenido por completo. Supongo que el resto… será dejar las cosas a Mutou, la policía y los funcionarios del puerto.

Mutou ciertamente lo estaba disfrutando, pero en lo personal espero jamás tener que volver a subir a un petrolero.

Aah, ahora que todo se puso más tranquilo, me dio hambre. Creo que no he comido nada desde la tarde.

“…Tohyama-san, estuviste genial.”

Al girarme hacia la voz, vi a Shokatsu bajando a tierra junto a las hermanas Koko.

“Gracias de mi parte también, Shokatsu. Pudimos retrasar esto gracias a que dirigiste todos esos barcos.”

“Me halagas, pero no creo que haya hecho mucho. De cualquier forma, Tohyama-san, realmente no eres alguien común.”

Dijo Shokatsu con sus ojos brillando de emoción mientras Shirayuki, sentada a mi lado, asentía sin parar.

“¿No recuerdas lo que te dije aquella vez en la autopista norte? Soy sólo un estudiante de preparatoria y nada más.”

Entonces Riko reaccionó a mi respuesta. Con su sombra reflejada por la luz de la ciudad, y de hecho también la de Hilda, ambas se estaban riendo entre dientes.

…Ssh, shhh…

Las hermanas Koko se alinearon todas juntas en frente del equipo Baskerville. A decir verdad, cuando hacían esto era difícil reconocer quién era quién. De cualquier forma, se agruparon y se agacharon apoyándose en una rodilla. Luego de hacerlo levantaron su rostro e hicieron un saludo tradicional de china poniendo el puño de una mano en la palma de la otra.

“Xièxiè, xièxiè. Gracias, Kinchi. Gracias, Aria.”

La Koko que al parecer era Jinyang bajó su cabeza con lágrimas en los ojos. Mientras tanto, Meimei lo hizo ante Shirayuki, Paonyan ante Riko, Juju ante Reki y así sucesivamente. Luego de ver a cada una de las Koko hacer eso, Aria dijo…

“Kinji…”

Tal vez intentando desviar la atención del resto de las chicas, ella se acercó hasta mi oído y susurró.

“…Gracias por protegerme las espaldas en ese momento.”

Espalda con espalda, aquella batalla que empezó en el petrolero con esa posición de pelea finalmente había terminado.

Bien. Dicho eso, es hora de que Aria la millonaria[10] nos invite una rica cena de lujo. Por otro lado, mi Modo Histeria… no sabría decir muy bien en qué estado está; puede que aún perdure o puede que ya haya regresado a la normalidad. A juzgar por lo que siento… puede que aún esté activado. Si me esfuerzo un poco podría lograr soltar esos vergonzosos diálogos de chico guapo.

“No tienes que agradecérmelo. Después de todo, estoy aquí para protegerte, y quiero seguir haciéndolo por siempre…”

“…Kyaa…”

Aria soltó una pequeña voz avergonzada desde un lado.

Bien, aún puedo hacerlo. Justo ahora se acaba de encender el interruptor de vergüenza de Aria. Ahora si tan sólo lo presiono un poco más…

“…Y ahora que terminamos aquí, vayamos a una cita.”

“¡¿Q-Qué dices?!”

“¿Acaso no lo prometiste? Acordamos que cenaríamos juntos en el ICC, aunque llegamos tres días tarde.”

Luego de darle un pequeño guiño a Aria, ella se me quedó viendo fijamente con sus ojos color rojo púrpura.

Bien, todo se está desarrollando como siempre que uso este modo. Con esto, mi boleto a una buena comida está asegurado. Y también este caso está cerrado… supongo.

Fuu. Inflé mi pecho para dar un pequeño suspiro, pero…

Sé muy bien que esta frase está algo fuera de lugar ahora que la voy a decir aquí en el extranjero, pero aun así… ¡¿por qué de nuevo me toca con los luchadores de sumo…?!

Justo ahora mi cuerpo estaba tan plano como un entarimado al sentarme en la misma sección donde por casualidad unos luchadores de sumo estaban de regreso. Pero, vamos, que esta clase económica es mucho más estrecha que el Orcus.

Luego de eso, en el Ozone, un bar restaurante del ICC…

Pensaba tener una cena elegante junto a Aria en este lugar, pero, bueno, las cosas no salieron como tal… Lo primero, y lo más obvio, por supuesto, los otros miembros de Baskerville nos siguieron junto a algunos de esos… directivos de Ranpan y algunos otros miembros de la organización… terminando finalmente con los cuatro miembros de Carrier GA. Es más, ¿por qué ustedes también nos siguieron?

Luego de que los rumores del buque fuera de control se extendieran por todo Hong Kong, el Ritz Carlton se encargó de invitarnos a comer y a beber, y claro, como era obvio, al darse cuenta de que la comida era gratis todos los demás comenzaron a comer y comer hasta que, por alguna razón, se formó una especie de fiesta. Era la primera fiesta de Navidad de este estilo a la que asistía.

Shirayuki, desde el asiento de al lado, estaba dando un discurso de halagos hacia mí perpetuamente, y mientras tanto, Aria se enfadaba más con cada palabra que decía. Riko y Koko estaban armando un alboroto mientras bailaban al ritmo de la música de AKB, y Shokatsu saca a relucir sus conocimientos del piano. La única que estaba totalmente calmada y en silencio era Reki, quien se encontraba en la terraza admirando las estrellas. Por otro lado estaba Mutou, quien luego de beber mucho vino de Shaoxing comenzó a mostrar la vergüenza de Japón haciendo un par de bailes nudistas. En otra parte del salón, Hiraga-san y Katori Kazumi estaban comiendo algo de Bakauke[11]. Por supuesto, Anzai no se quedó atrás y se puso a devorar cada plato en la mesa y a amontonarlos como si fuera una barra de sushi, tanto que hasta el mesero se quedó sin palabras.

Ciertamente era escandaloso, pero, bueno, se podría decir que era una última noche animada al estilo de Hong Kong. Si era así, uno podía dejarlo pasar.

Luego de eso regresé a mi estrecha habitación del hotel de negocios, dormí, me desperté de mi sueño profundo y luego en el bus de camino al aeropuerto me di cuenta de algo. Al final de todo… nunca pude probar el verdadero ramen chino. Pero, bueno, no importa. Al igual que mi padre, me obsequió un paisaje nocturno de un millón de dólares…

Algún día, si tengo un hijo, también se lo regalaré. Le obsequiaré un verdadero ramen de Hong Kong.

“¡Kajajaja! ¡Vamos, Aria, come! ¡Es un todo lo que puedas comer en pasteles de luna…!”

Mientras tanto, era Riko la que estaba armando otra vez un alboroto más adelante en la primera clase.

Esa misma noche luego de la fiesta, al parecer Riko había llegado hasta Macau y comenzó a ganar dinero sin parar en un casino de los alrededores hasta el amanecer. De hecho, estuvo jugando sin parar hasta el tiempo límite del despegue del avión e incluso yo me sentí nervioso. En fin, luego, cuando ella entró por la puerta del aeropuerto y me mostró el folleto de ese casino, lo que vi fue la imagen de una chica en kimono como propaganda. Claramente sentí que la había visto por alguna parte y no tardé mucho en darme cuenta de que se trataba de la ex cabeza del ahora disuelto sindicato Kagataka, Kagataka Kikuyo-chan. Ahora que recuerdo, creo que Kikuyo mencionó que estaba invirtiendo en un casino en Macau… Resulta increíble cómo el mundo puede ser tan pequeño y grande a la vez.

En cuanto al petrolero, gracias a la ayuda de Ranpan se pudo ocultar gran parte de la información que debía seguir en secreto. A la mañana siguiente, aunque estaba escrito en chino y no podía leerlo completamente, vi el periódico y reconocí algunos kanjis hasta leer “El gran logro del Butei de Japón” o algo por el estilo. Aunque sigo sin superar que dejaran a Mutou escribir el artículo tras bambalinas.

No pudimos capturar a la facción enemiga de Granade, ni siquiera con la ayuda de Ranpan… pero al menos logramos hacer que Katze y Patra retrocedan por ahora…

Y así, mi primera expedición al extranjero culminó con un gran éxito… o eso es lo que me gustaría decir. No obstante, justo ahora mientras pensaba en esto, otro problema ya estaba empezando.

Un problema, “entre” nosotros…


[1]. Se les decía Hexe a aquellos que practicaban brujería según la Alemania de 1830.

[2]. En el mismo orden, Flor de Naranja, Agua de Otoño, Prisión y Flor de Cerezo.

[3]. Stealth o ESP. Se supone que es el término usado en la serie para los superpoderes.

[4]. Un tridente, pues.

[5]. Los que leyeron los anteriores volúmenes no necesitarán explicación, pero aquí se refiere a Son Goku claramente.

[6]. Muri- de “imposible” y -ge de “gemu” = game = juego.

[7]. International Commerce Centre.

[8]. Es un juego de adivinación que se hacía principalmente en el periodo Meiji, pero actualmente se le conoce más como una ouija tradicional en Japón.

[9]. Hong Kong Police Force.

[10]. Miren cómo rimó eso xD.

[11]. Una especie de galleta o tortilla hecha de arroz.

11 comentarios en “Hidan no Aria Volumen 15 – Primera Bala

  1. Muchas gracias por la traducción.
    Honestamente, no pensé que podría leer nuevamente Aria, por lo que se aparece mucho el esfuerzo que haces para traducirlo. Parece que tendré que darle una ojeada al volumen anterior, me perdí un poco en el desarrollo.

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  2. Muchas gracias por traducirlo, he esperado 84 años.jpg , gracias por tu esfuerzo en traducirlo. pense que ya nadie iba a traducirlo,.

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  3. Hombre. muchisimas gracias. quede sorprendido y a la vez desanimado cuando no se continuo la traduccion. te agradezco que te hayas tomado la molestia para sacar esta novela de nuevo.

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